La pobreza infantil es un tema que ha cobrado gran relevancia en la agenda política y social de España en los últimos años. A pesar de los avances económicos que ha experimentado el país, las cifras de menores en riesgo de pobreza han aumentado, lo que ha llevado al Gobierno a implementar nuevas estrategias para abordar esta problemática. En este contexto, se ha presentado una propuesta de prestación universal por crianza, que busca aliviar la carga económica que enfrentan muchas familias con hijos menores de 18 años.
### La Propuesta de Prestación Universal por Crianza
El Consejo de Ministros ha aprobado recientemente una Estrategia de Desarrollo Sostenible que incluye 100 metas a cumplir para el año 2030. Una de las propuestas más destacadas es la implementación de una prestación universal de 200 euros al mes por cada hijo menor de 18 años. Esta iniciativa, impulsada por el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, tiene como objetivo reducir la pobreza infantil en el país.
Sin embargo, la puesta en marcha de esta prestación está condicionada a la aprobación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, un proceso que se presenta complicado debido a la fragmentación política en el Congreso de los Diputados. A pesar de estos obstáculos, la propuesta coincide con la reciente publicación de la Encuesta de Condiciones de Vida por parte del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que revela un aumento del 9% en la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social infantil desde que Pedro Sánchez asumió la presidencia.
Según el indicador AROPE (At Risk of Poverty and/or Exclusion), el riesgo de pobreza entre los menores de 18 años ha pasado del 31% en 2018 al 33,8% en 2024. Esto significa que, a pesar de los buenos datos macroeconómicos, muchos ciudadanos, especialmente los más vulnerables, no han visto mejoras significativas en su situación económica. En términos absolutos, esto se traduce en un incremento de 331.531 menores en riesgo de pobreza, alcanzando un total de 2.897.640 en 2024.
### Contexto de la Pobreza Infantil en España
La situación de la pobreza infantil en España es alarmante, especialmente en comparación con otros países de la Unión Europea. Mientras que el promedio de la tasa AROPE en la UE es del 24,2%, España supera esta cifra en 9,6 puntos porcentuales. Esto coloca al país entre los que tienen mayores tasas de pobreza infantil en la comunidad europea. La situación es aún más crítica para los hijos de padres extranjeros, quienes enfrentan un riesgo de pobreza significativamente mayor.
El informe de UNICEF publicado en noviembre de 2025 destaca que la pobreza infantil en España podría reducirse en 7,1 puntos porcentuales si se implementara la prestación universal por crianza de 200 euros al mes. Esta medida podría sacar de la pobreza a más de medio millón de niños en el país, lo que subraya la urgencia de abordar esta problemática de manera efectiva.
Además de la propuesta de prestación universal, el Gobierno ya cuenta con otras herramientas públicas, como el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y su Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI). Sin embargo, estas iniciativas han mostrado un alcance limitado, ya que más de la mitad de los hogares con derecho a estas prestaciones no las solicitan, lo que indica una brecha significativa en la cobertura.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha señalado que las tasas de no solicitud del IMV alcanzaron el 55% en 2024, y el complemento infantil tiene una tasa de no solicitud aún mayor, del 72%. Esta falta de alcance se atribuye a las restricciones en el diseño de estas ayudas, lo que ha llevado a la AIReF a instar al Ejecutivo a mejorar estos programas, haciéndolos más automáticos y accesibles.
La propuesta de la prestación universal por crianza busca eliminar muchas de estas barreras, extendiéndose a todas las familias con menores, aunque esto implicaría un mayor esfuerzo presupuestario. En el contexto actual, donde el gasto público en el IMV ya ha alcanzado cifras significativas, la implementación de esta nueva prestación requeriría una cuidadosa planificación y ejecución para garantizar su efectividad.
La pobreza infantil es un desafío que no solo afecta a las familias en situación de vulnerabilidad, sino que también tiene implicaciones a largo plazo para la sociedad en su conjunto. La falta de acceso a recursos básicos durante la infancia puede tener efectos duraderos en la educación, la salud y las oportunidades laborales de los menores, perpetuando un ciclo de pobreza que es difícil de romper.
Por lo tanto, la propuesta de prestación universal por crianza no solo representa una respuesta inmediata a la crisis de pobreza infantil, sino que también se alinea con un objetivo más amplio de convergencia social y mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos. La implementación efectiva de esta medida podría ser un paso crucial hacia la construcción de una sociedad más equitativa y justa, donde todos los niños tengan la oportunidad de crecer en un entorno seguro y saludable.
La lucha contra la pobreza infantil es una responsabilidad compartida que requiere la colaboración de todos los sectores de la sociedad, incluyendo el Gobierno, las organizaciones no gubernamentales, y la comunidad en general. Solo a través de un esfuerzo conjunto se podrá lograr un cambio significativo y duradero en la vida de los menores en riesgo de pobreza en España.

