La situación actual de la ingeniería en España presenta un panorama preocupante. A pesar de la creciente demanda de profesionales en este sector, el número de graduados en ingeniería ha disminuido drásticamente en los últimos años. Este fenómeno no solo afecta a la economía del país, sino que también pone en riesgo la capacidad de España para afrontar los desafíos tecnológicos y medioambientales del futuro.
La patronal de ingeniería Tecniberia, a través de su presidente Joan Franco, ha señalado que se necesitarán 200.000 ingenieros en la próxima década, lo que equivale a 20.000 nuevos profesionales cada año. Sin embargo, los datos recientes revelan que solo 12.008 estudiantes finalizaron sus estudios en titulaciones de ingeniería durante el curso 2023-2024. Esta cifra representa una disminución del 19,5% en comparación con el curso 2015-2016, cuando casi 15.000 estudiantes se graduaron.
### La Disminución de Graduados en Ingeniería
El informe del Instituto de Graduados en Ingeniería e Ingenieros Técnicos de España (INGITE) destaca que la tendencia de los últimos ocho años muestra una clara desaceleración en la cantidad de estudiantes que optan por carreras de ingeniería. En 2015, había 114.157 alumnos matriculados en estas titulaciones, cifra que ha caído a 107.321 en 2024. Esta disminución se debe, en parte, a la proliferación de grados no habilitantes, que no otorgan atribuciones profesionales para ejercer como ingeniero regulado. Estos grados han ganado popularidad, representando el 53% de los grados en ingeniería, lo que ha llevado a muchos estudiantes a buscar un máster habilitante para poder ejercer.
El informe también revela que la tasa de abandono en los grados de ingeniería es alarmante, alcanzando casi el 50%. Esto contrasta con la tasa de abandono general en las universidades españolas, que se sitúa en un 17%. Esta situación plantea serias dudas sobre la capacidad del sistema educativo para retener a los estudiantes en carreras que son cruciales para el desarrollo del país.
### La Fuga de Talento y la Brecha Salarial
Otro factor que agrava la situación es la fuga de talento. A pesar de que los ingenieros españoles están bien formados y el sector es estable, los salarios en España son significativamente más bajos que en otros países europeos. Según el Informe de Tendencias Salariales 2026, un ingeniero junior en España puede esperar un salario inicial de alrededor de 26.000 euros brutos anuales, mientras que en otros países europeos, este salario puede ser tres veces mayor. Esta brecha salarial está impulsando a muchos profesionales a buscar oportunidades en el extranjero, lo que intensifica el déficit de ingenieros en España.
La falta de un relevo generacional en el sector de la ingeniería es una preocupación creciente. La disminución en el número de graduados y la fuga de talento están creando un vacío que podría tener consecuencias devastadoras para la economía española. La industria, la digitalización y la transición ecológica requieren un número significativo de ingenieros cualificados, y la actual tendencia sugiere que España no podrá satisfacer esta demanda en el futuro cercano.
La situación es aún más crítica si se considera que el número de egresados en ingeniería ha caído del 19,38% del total de titulados en 2006-2007 al 7,54% en 2023-2024. Este retroceso no solo pone en riesgo la disponibilidad de profesionales cualificados, sino que también amenaza la capacidad del país para innovar y competir en un mundo cada vez más tecnológico.
En resumen, la crisis en el sector de la ingeniería en España es un problema multifacético que requiere atención inmediata. La disminución en el número de graduados, la alta tasa de abandono y la fuga de talento son solo algunos de los desafíos que enfrenta el país. Si no se toman medidas para abordar estas cuestiones, España podría encontrarse en una posición vulnerable en un futuro no muy lejano.

