En el primer semestre de 2025, las empresas españolas han experimentado un notable aumento del 6% en la financiación captada a través de bonos y acciones, alcanzando un total de 16.000 millones de euros. Este dato proviene de la octava edición del informe «Indicadores clave de rendimiento de la Unión de los Mercados de Capitales», presentado por la Asociación de Mercados Financieros de Europa (AFME) en Bruselas. Este informe no solo evalúa el rendimiento de los mercados europeos, sino que también pone de manifiesto las tendencias actuales en la financiación empresarial en España.
La tendencia hacia la emisión de deuda ha sido evidente, con un fuerte énfasis en los bonos corporativos. En este contexto, las empresas españolas han emitido 10.800 millones de euros en bonos con grado de inversión, lo que representa un incremento del 3% en comparación con el año anterior. Este es el nivel más alto registrado en los últimos años, aunque sigue estando por debajo de la media de la Unión Europea. Por otro lado, la emisión de bonos de alto rendimiento ha visto un aumento significativo del 42%, alcanzando los 4.000 millones de euros.
### La Caída de las Ofertas Públicas de Venta
A pesar del aumento en la financiación a través de la deuda, el informe también destaca una caída alarmante en las ofertas públicas de venta (OPV), que disminuyeron un 49% hasta los 800 millones de euros. Asimismo, las ampliaciones de capital se redujeron en un 31%, alcanzando solo 400 millones de euros. Este estancamiento en el mercado de renta variable es preocupante, ya que indica una falta de confianza en las salidas a bolsa y en la captación de capital a través de acciones.
Adam Farkas, director ejecutivo de AFME, ha señalado que, aunque hay señales positivas en el acceso al capital para las empresas españolas, es crucial que se refuerce la financiación vía capital. La necesidad de avanzar hacia una Unión del Mercado de Capitales plenamente integrada es más relevante que nunca, ya que esto permitiría diversificar las fuentes de financiación y movilizar el ahorro de los hogares. Farkas enfatiza que la simplificación de la regulación es esencial para fomentar la inversión y la innovación, lo que a su vez fortalecería la competitividad de las empresas españolas en el mercado global.
### Comparativa Internacional y Desafíos del Mercado Español
El informe también pone de relieve que España se encuentra en una posición rezagada en comparación con otros mercados globales. La actividad de OPV en la Unión Europea es débil, y se observa un creciente peso de los mercados privados, lo que genera diferencias significativas en el acceso a capital entre los países miembros. En este sentido, el acceso a los mercados de capitales internacionales es vital para que las empresas españolas puedan competir a nivel global.
A pesar de estos desafíos, España sigue siendo uno de los emisores más activos de financiación sostenible en Europa. Sin embargo, el volumen total de bonos ESG ha disminuido un 12% interanual, alcanzando los 9.500 millones de euros. Esta caída se debe principalmente a una reducción en las emisiones de bonos verdes y sociales, aunque ha sido compensada en parte por un notable aumento del 181% en bonos sostenibles. A pesar de este dinamismo, solo el 4,9% del total de bonos emitidos en España contaron con etiquetado ESG, lo que está por debajo de la media de la UE, que se sitúa en el 10,7%.
Entre las emisiones destacadas en el primer semestre de 2025, se encuentran los 1.500 millones de euros emitidos por la Comunidad de Madrid y otra emisión del mismo valor por parte de la Junta de Andalucía. En cuanto al capital riesgo, se ha observado un aumento en la inversión en pymes, que ha pasado del 0,4% en el primer semestre de 2024 al 1,7% en el mismo periodo de 2025. Este crecimiento es un indicativo de que, a pesar de los desafíos, hay un interés creciente en apoyar a las pequeñas y medianas empresas a través de inversiones de capital riesgo.
Por otro lado, el informe también revela que los hogares españoles mantienen un bajo nivel de inversión en los mercados de capitales. En 2025, el equivalente al 66% del PIB nacional se encuentra invertido en acciones cotizadas, bonos, fondos de inversión y productos de seguros o pensiones, lo que es significativamente inferior a la media europea del 94%. Este dato pone de manifiesto la necesidad de fomentar una mayor participación de los hogares en los mercados de capitales, lo que podría contribuir a una mayor estabilidad y crecimiento económico en el país.
En resumen, el panorama de la financiación en España muestra un aumento en la captación de deuda, pero también revela desafíos significativos en el acceso al capital a través de la renta variable. La necesidad de una regulación más clara y simplificada, así como el impulso hacia una mayor integración en el mercado de capitales, son aspectos cruciales para el futuro de la financiación empresarial en el país. A medida que las empresas españolas buscan diversificar sus fuentes de financiación y adaptarse a un entorno económico en constante cambio, será fundamental que se implementen estrategias efectivas para abordar estos desafíos y aprovechar las oportunidades que se presenten.

