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Sorpresa científica: un superviviente del ébola contagia el virus cinco años después de su infección

La variante Makona del virus del ébola
La variante Makona del virus del ébola

José Luis Fuentecilla – NIUS Diario

  • La hipótesis más probable es que el transmisor haya sido un hombre que lo ha contagiado a través de su semen

Los científicos se han quedado atónitos. Un superviviente de la epidemia de ébola en Africa Occidental en 2014-2016 está detrás del actual brote detectado en febrero de 2021 en Guinea

Esa persona desconocida habría llevado durante cinco años el virus en su cuerpo y al final se lo habría transmitido a otros. El único caso documentado con anterioridad era el de una persona que mantuvo su capacidad de contagio hasta 531 días después de haber sufrido la enfermedad.

¿Qué es el ébola?

El ébola causa una de las infecciones víricas más letales que se conocen si los enfermos no reciben tratamiento. De cada 100 casos, 50 mueren, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hace años la letalidad llegó a alcanzar el 90% en algunos brotes.

De origen africano, el virus del ébola se identificó por primera vez en 1976 en dos brotes simultáneos en Sudán del Sur y la República Democrática del Congo, cerca del río Ébola de donde tomó el nombre. A fecha de hoy, se desconoce con certeza cuál es el reservorio natural del virus, aunque la OMS apunta al sospechoso habitual: el murciélago, gran reservorio de múltiples virus.

Síntomas y transmisión

En los primeros tiempos, la enfermedad recibió el nombre de ‘fiebre hemorrágica del ébola’, pero los síntomas -fiebre, cansancio, dolor muscular, vómitos o diarrea- quedan muy lejos de la imagen popularizada por películas como Estallido donde los enfermos sangran hasta por los ojos.

El virus del ébola se transmite por contacto con la sangre u otros fluidos corporales de una persona contagiada. En los últimos años se ha probado una vacuna que parece efectiva contra la variedad Zaire del virus del ébola. Hace unos meses, en diciembre de 2020 recibió la autorización en la agencia de medicamentos de EEUU.

El superviviente-contagiador

La sorprendente hipótesis del superviviente-contagiador a lo largo de cinco años se desprende de un estudio genético del virus del brote actual llevado a cabo por científicos de Guinea, del Instituto Pasteur de Senegal, de la Universidad de Nebraska y de la Universidad de Edimburgo.

La mayor epidemia de ébola comenzó en Guinea en 2014 y se extendió por varios países de África Occidental. A lo largo de dos años, causó 28.000 casos y más de 11.000 muertes. Si hasta entonces los brotes habían sido pequeños, en 2014 por primera vez el virus entró en las ciudades africanas e incluso más allá.

El brote de 2014 en España: cuando conocimos a Fernando Simón

De aquel brote llegaron casos a España, como los misioneros Miguel Pajares y Manuel Viejo, ambos repatriados por el Ejército del Aire y fallecidos en Madrid en 2014.

Al atender a uno de los misioneros, la auxiliar de enfermería María Teresa Romero se contagió y su caso tuvo una enrome repercusión mediática. Fue en aquellas fechas cuando Fernando Simón se dio a conocer como portavoz del centro de alertas sanitarias.

Sorpresa al secuenciar el genoma del virus

Ahora los científicos han comparado secuencias genéticas del virus de aquel brote con las muestras del brote actual y lo que han encontrado les ha causado una enorme sorpresa, según informa STAT. Al haber pasado tantos años entre los dos brotes, esperaban que el último brote del pasado mes de febrero fuera consecuencia de una zoonosis, un nuevo salto del virus de su huésped animal a la especie humana.

Sin embargo, “las mutaciones compartidas hacen muy improbable que los nuevos casos sean resultado de un nuevo salto desde el reservorio animal”, escriben en el estudio. “Los nuevos genomas son muy parecidos a otros cinco de la variante Makona recogidos en 2014 en la misma región”. La variante Makona fue la causante del brote de 2014-2016.

Las diferencias que han observado entre unas secuencias y otras separadas por cinco años entre sí están “muy por debajo” del ritmo de mutación anual del virus Makona, argumentan. Acumula apenas una docena de cambios cuando cabría esperar más de un centenar “durante una transmisión sostenida en humanos” a lo largo de cinco años.

El estigma del ébola

Entre los sorprendidos está Mike Ryan, director de emergencias sanitarias de la OMS. Ryan teme que el riesgo de estigmatización  que ya sufren los supervivientes del ébola se intensifique si se les ve como peligrosos transmisores del virus durante mucho tiempo. También ha pedido que se investiguen a fondo estos casos excepcionales de persistencia viral.

Virus persistente en el semen

Desde hace años se sabe que el virus se puede esconder durante años en zonas del cuerpo donde el sistema inmunitario no le alcanza, como los testículos, los globos oculares o el líquido de la médula espinal.

En algunos casos excepcionales, el virus se reactiva y causa de nuevo la enfermedad. Y en otros, también muy raros, el portador mantiene la capacidad de infectar. Un caso típico de contagio es el que se produce cuando un hombre infectado mantiene relaciones sexuales con su pareja y le transmite el virus a través del semen. Así fue el caso de persistencia viral más duradera del ébola hasta ahora, el de los 531 días, el virus se detecto en el semen del paciente.

El primer caso confirmado del nuevo brote fue detectado en una enfermera de Guinea que falleció el 28 de enero.

Esta es la hipótesis que se maneja en relación con el último brote, pero aún no hay datos de rastreo suficientes como para confirmarla. Y es posible que no se encuentren. El primer caso confirmado del nuevo brote fue detectado en una enfermera de Guinea que falleció el 28 de enero. Los siguientes casos fueron de personas que habían acudido a su funeral -una vía clásica de contagio del ébola se da al amortajar al difunto.

El penúltimo brote del ébola se prolongó durante dos años en la zona noreste de la República Democrática del Congo. Se detectaron 3.470 casos y 2.287 muertes a lo largo de dos años y se dio por extinguido en junio de 2020. El último se ha detectado el 14 de febrero en Guinea y es el que ahora se vincula con un caso de contagio del gran brote de 2014-2016.