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El emocionante encuentro de una madre y una hija de víctimas de ETA: dos mujeres marcadas por un atentado el mismo día

Mari Carmen y Verónica juntas durante el homenaje de sus familiares víctimas de ETA
Mari Carmen y Verónica juntas durante el homenaje de sus familiares víctimas de ETA

Idoia Rivas – NIUS Diario

  • Mari Carmen Belascoain y Verónica Miguel, familiares de víctimas de ETA, protagonizan una foto que ilustra la complicidad y empatía de dos mujeres unidas por la misma tragedia

  • Ambas perdieron un ser querido en el mismo atentado y se han reencontrado en un homenaje de reconocimiento organizado donde ocurrieron los hechos

Son dos mujeres de generaciones distintas unidas por el mismo dolor. La mayor, sentada en un banco levanta la mirada con melancolía hacia la joven que se ha acercado a darle un cariñoso abrazo. Son Mari Carmen, de 90 años, y Verónica, de 43. Ambas, familiares de víctimas de ETA, ambas perdieron a un ser querido asesinado por la banda terrorista el mismo día.

El fotógrafo oficial del ayuntamiento de Pamplona capta esta instantánea durante el acto que el 1 de marzo organizó el consistorio junto a la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA (ANVITE) en el que se colocaron placas de reconocimiento en los lugares de la ciudad donde se cometieron atentados perpetrados por la banda terrorista. La foto recoge la mirada de complicidad y sufrimiento contenido de dos de los familiares de estas víctimas. La de dos  mujeres hermanadas para siempre desde el 30 de mayo de 1985.

Ese viernes, hacia las 21:00 horas, la centralita del 091 de Pamplona recibió una llamada anónima que alertaba a la Policía de que el número 16 de la calle Bajada San Francisco Javier, en Pamplona, un drogadicto pegaba su madre y la amenazaba con un cuchillo Dos coches patrulla acudieron inmediatamente al lugar. Al llegar, un  niño de14 años estaba hablando con una vecina por el portero automático.  Segundos después, la miembro del comando Nafarroa Mercedes Galdós, disfrazada de embarazada, dio la orden para activar una bomba que había ocultado entre bolsas de basura. El policía  Francisco Miguel Sánchez, de 32 años, natural de Villaverde del Río (Sevilla) y el menor Alfredo Aguirre Belascoain, estudiante de séptimo de EGB del colegio jesuitas de Pamplona, fallecieron ese mismo día por las graves heridas sufridas.

Mari Carmen Belascoain es la madre del pequeño Alfredo, Verónica Miguel, una de las dos hijas de Francisco.

“Mari carmen todavía sigue hablando de su Alfredito”

“Mari Carmen estuvo abrazada al cuerpo de Francisco mucho tiempo hasta que se dio cuenta que no era su hijo por las zapatillas que había estrenado justo ese día. Imagínate que duro. Se le paro el reloj  de la vida desde entonces. Con 90 años todavía sigue hablando de su Alfredito”, cuenta  a NIUS, José Ignacio Toca, Presidente de ANVITE

“La viuda de Francisco regresó a Sevilla junto a féretro, falleció hace 15 años. Verónica, que tenía por aquel entonces 7 años, ha vuelto muy pocas veces a Pamplona por el dolor que le suponía regresar. Últimamente ha estado un par de veces porque la situación ha cambiado y siente que hay un reconocimiento a las víctimas”, prosigue Toca. Y es que, como quiere recalcar este portavoz, “hasta ahora solo existía una placa que homenajeaba al niño ”.  Desde primeros de marzo,  Francisco y Alfredo ya son recordados juntos en el  mismo lugar donde perdieron la vida.