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Pedro Sánchez sigue desaparecido con 17 muertos y 600 infectados de coronavirus

Las cifras de la epidemia se disparan en España, pero el presidente sigue sin comparecer y nadie explica cuál es el plan exacto para frenar la enfermedad.

Las cifras del coronavirus se han disparado definitivamente este domingo en España, que cada vez se parece más a Italia, el país que lleva enseñando un mes la progresión de una enfermedad para que otros, tal vez, puedan adoptar antes sus medidas de choque.

Pero ni los 17 muertos ya computados ni los más de 600 infectados, con cifras oficiales, han llevado al presidente del Gobierno ni a comparecer ni a emitir mensaje alguno. Todo lo más, en su perfil en Twitter, se ha limitado a redifundir -retuitear en el argot de la red social- un mensaje del ministro de Sanidad, Salvador Illa, en el que no dice gran cosa más allá de anunciar que el propio Sánchez presidirá este lunes la Comisión de Seguimiento de la pandemia.

No le han faltado a Sánchez mensajes reiterados de apoyo al 8M, una cita que sí parece motivarle bastante más que el coronavirus, del que nada se conoce desde Moncloa. «España sigue en fase de contención«, reza el mensaje difundido por Sánchez tras una comparecencia dominical de Illa, que algo ha debido olfatear en la progresiva indignación de la opinión pública y ha comparecido en persona , un gesto que denota que algo pasa y el Gobierno lo sabe.

Sánchez no ha dicho nada con cifras que ya asustan. Su ministro pide que se «autoaísle» quien tenga síntomas

Pero si la «contención» sigue significando los mismo en el Diccionario, no parece la palabra adecuada para el panorama real, con un parte médico desolador que confirma la extensión geográfica y el incremento de víctimas mortales por toda España.

«Seguimos estando en fase de contención, con un seguimiento diario de cómo evoluciona la situación para ir adaptando las medidas. La activación de medidas excepcionales requieren un análisis», dijo Illa para contribuir a la confusión. ¿Significa que esta semana se van a tomar decisiones como el cierre de colegios o el aislamiento de poblaciones enteras como en Italia?

Eso parece, pero ni el desaparecido Sánchez ni sus delegados dicen nada. Se agarran al «día a día», aumentando la sospecha de que, de no coincidir el pico vírico con la manifestación del 8M, ya se habría hecho algo más que esperar.

El mensaje extraño del ministro

El propio ministro se delató un poco al referirse específicamente a las concentraciones feministas con un mensaje extraño: ni animó ni desaconsejó ir a un evento donde se concentrarán miles de personas en poco espacio, con el riesgo potencial de contagio presente. Se limitó a invitar a no acudir a quienes noten síntomas, pidiéndoles de manera estrambótica que se «autoaíslen«.

Mientras, el mismo presidente del Gobierno que en 2014, por un caso de Ébola, acuso al Gobierno de Rajoy de provocar el «desamparo» y de practicar la «desvergüenza», ha hecho mutis por el foro y no se le conocen apenas comentarios casi desde el mismo inicio de la crisis. Mientras, desde Italia hasta Hungría, pasando por Estados Unidos o el epicentro de China, todos los mandatarios han tomado decisiones más claras.

no tan lejos. En la Comunidad de Madrid, su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, decidió ya el viernes clausurar provisionalmente todos los centros diurnos de ancianos, uno de los focos potenciales de mayor riesgo. Y no se descarta que haga lo propio esta semana en los centros educativos si Moncloa sigue paralizada.

Las cifras ya dan miedo

Mientras, el recuento asusta. Para llegar casi ya a la veintena de muertos,  han tenido que añadirse en las últimas horas tres víctimas mortales en Madrid en las últimas, en concreto tres hombres de 73, 77 y 88 años; otras tres mujeres de 92, 88 y 87 años en el País Vasco y uno más en Aragón de 85 años. Ya son 17.

«No hay una situación descontrolada«, se empeña en decir el portavoz gubernamental, Fernando Simón, pero los números sugieren otra cosa: el número de enfermos sube a diario un 20%. Y Pedro Sánchez sigue callado.