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Nutrición

Galette de peras, queso Gorgonzola dulce Igor y nueces, receta sencillísima y resultona

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Directo al Paladar

¿Quién dice que hay que pasarse horas en la cocina para sorprender con recetas exquisitas? Solo hacen falta buenos ingredientes y un poco de creatividad para disfrutar de platos tan apetecibles como estas galettes de peras y queso Gorgonzola Dulce Igor, sencillísimas y muy rápidas de preparar. En poco más de media hora podrás disfrutar de esta original receta cualquier día de la semana, porque no hacen falta excusas para comer o cenar bien en casa.

El término galette proviene de la cocina francesa pero ya hace tiempo que se ha extendido por todo el mundo, adaptándose a todo tipo de gastronomías. En su origen normando simplemente hace referencia a un tipo de masa plana, que puede ser dulce o salada, normalmente crujiente, aunque también se emplea para definir a un tipo de crêpe tradicional de la Bretaña. Las galettes son como una versión rápida de la pizza italiana, para las que solo se precisa una masa de hojaldre refrigerado que rellenaremos con nuestros ingredientes favoritos.

Y como prima cercana de la pizza, te proponemos combinar esa base crujiente y dorada con el sabor delicado y suave tan característico del queso Gorgonzola Dulce Igor, que, reconocido con la certificación de producto con Denominación de Origen Protegida, es el que convierte estas mini tartas en un bocado suculento. El Gorgonzola es un queso cuyos matices se ven potenciados siempre con acompañamientos más frescos, por eso vamos a completar nuestras galettes con doble ración de pera, en una base de mermelada y con la fruta al natural. Mientras que las nueces añaden la guinda de sabor y textura final para redondear cada bocado.

Tiempo de elaboración

10 minutos

Tiempo de cocción

30 minutos

Dificultad

Fácil

Ingredientes para 4 personas

  • 200 g de queso Gorgonzola Dulce Igor
  • 1 masa de hojaldre rectangular refrigerada (integral o normal)
  • 4 cucharadas de mermelada de pera
  • 50 g de nueces peladas picadas
  • 2 peras
  • 2 nueces peladas sin picar

Elaboración paso a paso de la receta de galette de peras y queso

Preparación de la masa

Cortando la masa de hojaldre

Precalentamos el horno a 180ºC con ventilador y extendemos la masa de hojaldre sobre una bandeja o fuente refractaria, aprovechando el papel en el que viene envuelta, o sobre una lámina de papel sulfurizado.

Con ayuda de un cuchillo afilado, la dividimos en cuatro rectángulos iguales, aproximadamente. La cortamos primero por la mitad central y, a continuación, trazamos otro corte perpendicular a lo ancho. Con un tenedor, pinchamos cada porción de masa varias veces por toda su superficie, para que no suba durante el horneado.

Montaje del relleno

Relleno de las galettes

Extendemos una capa ligera de mermelada de pera sobre cada rectángulo, ayudándonos con una espátula pastelera, sin llegar a los bordes. Repartimos por encima las nueces picadas en granillo.

Lavamos las peras y las pelamos. Las dividimos por la mitad, retiramos el corazón y las cortamos en láminas no demasiado gruesas. Las colocamos, formando un abanico, en cada porción de hojaldre, sobre la mermelada y las nueces.

Cortamos el queso Gorgonzola Dulce Igor en cuatro rebanadas largas y las repartimos, coronando las peras en diagonal. Finalmente decoramos con una media nuez que colocaremos encima del queso, justo en el centro.

Horneado y presentación

Llevamos la bandeja con las galettes ya preparadas al horno, emplazándola a media altura sobre una rejilla. Dejamos hornear durante unos 25-30 minutos, hasta que el hojaldre esté bien dorado y el queso se haya fundido ligeramente.

Sacamos con cuidado y dejamos la bandeja sobre una rejilla para que las galettes se atemperen un poco. Servimos tibias, recién hechas, repartiéndolas en platos o disponiéndolas en una fuente grande.

Con qué acompañar las galettes de pera y queso

Servidas de forma individual, las galettes se convierten en un plato único muy cómodo de repartir en familia, ideales para preparar a la hora de la cena sin más complicaciones. Podemos complementarlas con una ración de ensalada, por ejemplo de rúcula o col lombarda. En un menú más completo, estas tartas saladas serán un apetecible primer plato para acompañar un pescado al horno o algo de carne a la plancha. También podríamos dividir la masa en mini porciones para formar tartaletas de picoteo. Como maridaje, recomendamos una copa de vino rosado con cierto grado carbónico, como el Lambrusco, o sidra de manzana.