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Marlaska acerca a otros cinco etarras, dos de ellos con delitos de sangre, en plena negociación con Bildu

Lierni Armendariz que formó parte del comando que asesinó a Ernest Lluch, y Josu de Mondragon serán internada en la cárcel cántabra de El Dueso y otros tres miembros de la banda son trasladados a Valladolid, Palencia y Bilbao

Instituciones Penitenciarias trasladará en breve a cinco miembros de la banda terrorista ETA a cárceles cercanas al País Vasco, una reclamación continua de EH Bildu que su líder Arnaldo Otegi ha subrayado desde el suicidio de Igor González en la cárcel de Martutene. Entre los traslados previstos por el Ministerio dirigido por Fernando Grande-Marlaska se encuentra el de Lierni Armendariz, una de las tres integrantes del comando que asesinó en Barcelona al ministro de Sanidad y dirigente del PSC Ernest Lluch el 21 de noviembre de 2001. También será acercado a una prisión próxima a Euskadi Jesús Arcauz ‘Josu de Mondragón’ condenado por varios atentados y el encargado de suministrar material explosivo a los comandos de ETA cuando se encontraba huido en el sur de Francia. Gorka Loran fue condenado por colocar una maleta bomba en un convoy de Renfe que debía estallar cuando alcanzara la estación de Chamartín en Madrid.

Los traslados comunicados por Instituciones Penitenciarias son los de Juan Carlos Herrador y Lierni Armendaritz a El Dueso, Unai Fano a Bilbao, Jesús Arcauz a Valladolid y Gorka Loran a la cárcel de Dueñas en Palencia. Armendariz y Arcauz son los presos de ETA con condenas más largas (30 años de prisión) por su historial delictivo con sentencias que les vinculan con asesinatos. La decisión de trasladar a estos cincos presos se produce en la misma semana en la que el vicepresidente Pablo Iglesias se reunió con una delegación de EH Bildu encabezada por su portavoz en el Congreso Mertxe Aizpurua y días antes del encuentro que mantendrá Aizpurua con la vicepresidenta Carmen Calvo. Dos citas que forman parte de la negociación de los Presupuestos Generales del Estado de 2021. El ministro Fernando Grande-Marlaska aseguró en el Congreso, interpelado por EH Bildu, que el Gobierno de Pedro Sánchez ha acercado o cambiado de grado penitenciario a 90 presos de ETA desde 2018.

Jesús Arcauz, «Josu de Mondragón», fue detenido en Francia en 1991 y tras cumplir condena en ese país fue entregado a España, donde ingresó en prisión en enero de 1997 y la condena impuesta por la Justicia incluía cinco delitos de homicidio en grado de frustración, atentado, y estragos y totalizaba 83 años de cárcel pero con un límite de cumplimiento de 30 años. Arcauz cumplió las tres cuartas partes de la condena en 2015 y será trasladado a Valladolid a propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión de Murcia.

Lierni Armendáriz fue detenida en 2001 por la Policía Local de Barcelona cuando viajaba con José Ignacio Krutxaga en un vehículo cargado de explosivos. Krutxaba portaba la pistola con la que fue asesinado Ernest Lluch y los jueces sentenciaron que los dos junto al tercer miembro del ‘comando Barcelona’ Fernando García Jodrá participaron en el crimen. Armendariz fue la encargada de realizar labores de vigilancia mientras sus dos compañeros perpetraban el crimen.

Gorka Loran, que será traslado de Algeciras a Dueñas (Palencia) cumple una condena de 20 años por colaboración con banda armada, tentativa de homicidio y depósito de armas. Fue detenido por la colocación, en el día de Nochebuena de 2003, de una maleta bomba en el Intercity Irún-Madrid con la intención de que estallara en la estación de Chamartín, si bien la Policía desactivó la bomba en la estación de Burgos. En diciembre de 2018 cumplió las tres cuartas partes de la condena y, según informa Prisiones, acepta la legalidad penitenciaria, por lo que la Secretaría General ha acordado progresarle a segundo grado y, a propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión gaditana, trasladarle a la de Dueñas.

Juan Carlos Herrador, integrante del comando Donosti desarticulado en 2007, fue condenado en 2009 a 19 años de prisión por los delitos de pertenencia a banda armada y depósitos de explosivos. Cuando fue desarticulado el comando tenía información sobre posibles objetivos políticos y de las fuerzas de seguridad, aunque no tenía planes concretos ni órdenes para atentar de forma inminente. Cumplirá las tres cuartas partes de la condena en junio de 2021 y ha aceptado la legalidad penitenciaria, por lo que será trasladado de Ocaña I (Toledo) a El Dueso.

El quinto preso etarra trasladado, en este caso de la cárcel de Soria a Bilbao, es Unai Fano Aldasoro, detenido en Francia en 2008 y condenado a 20 años de prisión por los delitos de pertenencia a ETA y de tenencia de armas y de componentes explosivos, robo y hurto. Integraba un comando de la banda que fue descubierto por un vecino de la región del Loira. Fue detenido junto con otro etarra en el interior de una tienda de campaña. Prisiones, Unai Fano, que se mantiene en segundo grado, cumplirá las tres cuartas partes de la condena en septiembre de 2023 y ya ha reconocido por escrito el daño causado.

Tras conocer estos acercamientos, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha denunciado que está creando en algunas prisiones núcleos de etarras, algunos con delitos de sangre. La AVT lamenta que de un tiempo a esta parte se ha convertido en «tradición» que todos los viernes Prisiones acuerde traslados y que los mismos presos etarras con delitos de sangre y que muchos de ellos sean a las mismas cárceles.

Así, denuncia que a Logroño han sido trasladados 13 presos, mientras que los centros penitenciarios de Zaragoza, Asturias y Soria han sido trasladados 9 y 7 respectivamente, informa Efe.

La asociación, que califica de «demoledor» el balance de traslados, un total de 68, de los que 11 cuentan con delitos de sangre, se pregunta si en la reunión del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias con EH Bildu para hablar de los presupuestos se negoció un acercamiento «masivo».