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Sociedad

Los nuevos ‘compañeros’ de un cole de Lleida: cuatro erizos con los que los alumnos aprenden matemáticas

Un grupo de alumnos de la Escola Alba observa a un erizo
Un grupo de alumnos de la Escola Alba observa a un erizo

Marta Alcázar – NIUSDiario

  • Los animales están ganando peso antes de ser reintroducidos en su hábitat natural

  • Alumnos y profesores controlan la evolución de los ejemplares y aprenden sobre la especie

Los alumnos del ciclo infantil de la Escola Alba de Lleida observan ilusionados a sus nuevos compañeros. Se trata de un grupo de cuatro erizos cedidos por el centro de fauna de Vallcalent que en los próximos días serán reintroducidos en su hábitat natural. Por ahora, descansan en un cercado que han habilitado en el patio del colegio. Los pequeños los observan, intentan acariciarlos y aprenden matemáticas con ellos.

“Los alumnos nos ayudan a pesarlos cada semana y vemos si van ganando el peso necesario para ser puestos en libertad”, explica Oriol Rebull, uno de los responsables del proyecto. Según explica, también trabajan otras disciplinas como el medio natural y valores de convivencia como el trabajo en equipo: “Esta mañana, los alumnos de P3 han estado reforzando el cercado con piedras y ramas para evitar que se escapen“, comenta. El primer grupo de erizos que les cedió el centro de recuperación excavó un túnel subterráneo para escapar.

El centro de fauna Vallcalent tenía una veintena de ejemplares en acogida: “Recuperamos erizos que estaban heridos o bajos de peso para el periodo de hibernación. No hibernan como el oso pero durante los días más fríos se quedan aletargados y necesitan más reservas de grasa“, explica Joan Alàs, responsable del centro. Un erizo sano pesa en torno a los 500 gramos. El objetivo es que una vez hayan recuperado su peso, cerca del medio kilo, sean liberados en plena naturaleza.

Experiencia con las lechuzas

La Escola Alba cumple los requisitos para la reintroducción del erizo en su hábitat, ya que es un centro rural a las afueras de Lleida situada cerca de un arroyo. En el centro tienen experiencia con la acogida de fauna salvaje, los alumnos de años anteriores habían participado en la reintroducción de lechuzas en el entorno.

“Se conoce como técnica Hacking, cuando las crías pueden valerse por sí solas, abrimos el nido o el cercado para que puedan salir y volver a su casa si tienen hambre y no encuentran comida fuera”, explica Alàs.

En el caso de los erizos, no creen que tengan problemas para alimentarse en el exterior. Los erizos son animales salvajes que tienen una alimentación bastante variada, desde insectos, pequeños animales o carroña hasta todo tipo de vegetales.

“Son animales nocturnos que no están acostumbrados al contacto con los humanos. Por eso, estar con personas les genera mucho estrés”, explica Alàs. Tampoco buscan que relacionen los humanos con un entorno amigable: “Así evitaremos que se acerquen a las casas y puedan ser heridos por un perro o atropellados“, comenta.

Revolución entre alumnos y profesores

En la Escola Alba tienen claras estas recomendaciones: “Les decimos que debemos tocarlos lo menos posible para reintroducirlos en la naturaleza y los niños entienden más de lo que pensamos”, explica Rebull aunque también reconoce que “siempre se escapa una mano“, recuerda. Los erizos también tienen revolucionado al claustro de la escuela: “Cada día hay compañeros que me preguntan cómo están o que se acercan a verlos. Son la nueva atracción del colegio”, explica el profesor.

El centro de fauna de Vallcalent ha liberado esta semana una decena de ejemplares de erizos en las instalaciones del Arborètum en el Jardín Botánico de Lleida. La mayoría procedían del mismo espacio y fueron trasladados al centro de recuperación antes del invierno porque estaban enfermos. El objetivo es que se establezcan en la zona y lleguen a colonizar campos vecinos.