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La crisis y el discurso del miedo de Iglesias impulsan la fuga de 22.000 millones en depósitos del país

Eva Díaz

  • El inicio de esta crisis alentó la mayor salida de fondos de los últimos cuatro años

  • El mensaje de socializar ahorros y subir impuestos crea temor

La pandemia del coronavirus junto con los mensajes del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, de la posibilidad de socializar los ahorros de la población para afrontar la crisis han tambaleado la confianza en España y su solvencia como país, arrastrando más de 22.000 millones de euros fuera de nuestras fronteras durante el pasado mes de marzo. Según los últimos datos de la Balanza de Pagos del Banco de España, esta salida de fondos corresponde a préstamos y depósitos de las entidades que operan en el país. Sin embargo, aunque el supervisor solo se limita a exponer los datos, los expertos financieros consultados por este periódico son tajantes: «a nadie se le escapa que el grueso de la salida de capital son ahorros de grandes patrimonios«.

Estas fuentes recuerdan que para los ciudadanos es un derecho colocar su patrimonio donde quieran, siembre que cumplan con sus obligaciones fiscales como residentes españoles. La explicación de esta salida de fondos, señalan las mismas fuentes, reside en dos motivos. De un lado, España ha sido uno de los países más afectados por el coronavirus tanto en términos sanitarios como económicos.

Cabe destacar que dos de los sectores base de la economía son el turismo y la automoción (suman en torno al 25% del PIB), ambos muy golpeados por los efectos de la pandemia. «La preocupación por lo que puede suceder en España subyace entre las familias con dinero. En Europa hay una guerra Norte-Sur que se ha evidenciado con la salida de Reino Unido y que, si hay más marchas, puede derivar en un continente a dos velocidades, con dos monedas, y los grandes patrimonios prefieren tener sus activos en la primera velocidad para evitar una devaluación», afirman las fuentes consultadas.

El segundo motivo de esta salida de fondos es político: «Da miedo una serie de comunicaciones (aseveran respecto al planteamiento de Iglesias de socializar ahorros). Decir eso no es verdad porque la Constitución ampara el derecho a la propiedad privada, pero mete mucho miedo». «Por estas razones las familias ricas buscan entidades españolas que les facilite reducir riesgos sacando el dinero. No importa tanto donde invierten sino donde localizan el dinero conforme a la regulación y la solvencia económica de la jurisdicción», explican. Asimismo, estos expertos banqueros añaden que está habiendo salidas de familias muy importantes a otros países buscando mayor protección, dentro de la transparencia fiscal de tributar. «Luxemburgo es la plaza más competitiva, la que ofrece mayor protección, aunque para los que no son residentes europeos, la mejor es Ginebra (Suiza)».

Las pretensiones del vicepresidente Iglesias sobre la posibilidad de aplicar el artículo 128 de la Constitución española que permite nacionalizar empresas y socializar ahorros por el bien general, no han hecho más que echar más leña al fuego ya avivado por el coronavirus.

La salida de fondos en marzo es la mayor de los últimos cuatro años. Concretamente, en mayo de 2016, salió una cifra similar, 23.569 millones. Entonces, el Rey convocó elecciones tras cinco meses de negociaciones fallidas para formar Gobierno después de que los últimos comicios de diciembre de 2015 acabaran con el bipartidismo.

La inestabilidad política, pero también el miedo a los mensajes de Unidas Podemos, influyen de lleno en el movimiento de capital al extranjero. El junio de 2019, cuando Pedro Sánchez aceptó el encargo de Felipe VI de formar Gobierno, se marcharon 19.893 millones ante la previsión de un pacto con el partido de Iglesias. Hecho que se confirmó y volvió a conllevar a un trasvase de fondos fuera.

Tras unos meses de calma, cuando Sánchez anunció en diciembre un pacto con Podemos para formar Gobierno, salieron más de 15.000 millones de euros del país y, en enero, cuando tomaron posesión, otros casi 12.000 millones. «Muchas familias con patrimonio financiero ya tenían una patita fuera para rebajar riesgos globales que venían de atrás», apuntan expertos del sector bancario.

Una marcha mayor

La salida de fondos de marzo no se quedará ahí. Según las fuentes consultadas, en abril continuaron saliendo ahorros del país, a falta de conocer aún los datos de dicho mes. No fue hasta a partir de mayo cuando comenzó a haber «cierta relajación» en consonancia con la mejor evolución de la pandemia. De hecho, las primeras concesiones del confinamiento llegaron la última semana de abril al permitir a los niños dar los primeros paseos.

Otras fuentes consultas recuerdan que también cabe la posibilidad de que la salida de fondos se deba a que los clientes busquen alternativas fuera de España por lo que pueda venir en temas de impuestos por parte del Gobierno, o cualquier medida que suponga mayor presión al ahorro. Dentro del proyecto de Reconstrucción Económica y Social del Ejecutivo para superar esta crisis está implantar nuevos tributos a las grandes fortunas y subir de forma progresiva el IRPF a las rentas altas.

Futuros impuestos

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, fue clara el pasado miércoles: «no se va a subir los impuestos ni a la clase media ni a la clase trabajadora». Montero dejó así la puerta abierta para imponerlos entre las rentas más altas y grandes fortunas, puesto que apuntó directamente a que los gravámenes que el Ejecutivo pretende aplicar son los mismos que aparecen en el fallido proyecto presupuestario. Éste contempla un aumento del IRPF a las rentas altas y una subida del 1% en Patrimonio a fortunas de más de diez millones de euros.