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La baja eficacia de AstraZeneca en los casos asintomáticos de la variante británica, “preocupante” para el control de la pandemia

Vacunas baja eficacia
Vacunas baja eficacia

Irene Fernandez Nevo – NIUS Diario 

  • Investigadores de Oxford han observado una enorme bajada en la eficacia de la vacuna cuando se trata de casos asintomáticos de la variante británica

  • Con la B117, que ya es dominante en España, la vacuna de AstraZeneca muestra sólo un 29% de eficacia en asintomáticos

  • Expertos en The Lancet lo califican de “preocupante”, por sus posibles consecuencias para el control de la pandemia

El objetivo era estudiar la eficacia de la vacuna de AstraZeneca frente a la variante británica B117. Y en este caso, es la propia Universidad de Oxford la que realiza el estudio. Han participado 8.534 personas (el 59% mujeres y el 78% menores de 55 años), y han aprovechado la convivencia de la variante B117 y la cepa original del SARS-CoV-2 en Reino Unido durante el transcurso del estudio, para evaluar la eficacia contra cada variante por separado. Sus resultados se acaban de publicar en The Lancet.

Los investigadores han analizado las secuencias virales de 311 de los participantes. ¿Por qué? Porque dieron positivo al virus más de 14 días después de recibir dos dosis de la vacuna. Y ¿qué es lo que han visto? Que la vacuna tuvo una eficacia contra la infección sintomática del 70, 4% para las infecciones provocadas por la variante B117. Algo que califican de “significativo”.

Vieron también que esa eficacia era mayor cuando se trataba de la variante original del virus. Aumentó hasta el 81,5%. Ambos datos son buenos, incluso “alentadores”, según los expertos que han analizado su estudio. Pero hay otros datos que no lo son tanto.

El que ha generado preocupación es la enorme diferencia observada en la eficacia de la vacuna cuando se trata de infecciones asintomáticas (que en la covid, recordemos, son la gran mayoría):

  • 28, 9% de eficacia para la B117
  • 69, 7% para la variante original

En un editorial publicado en The Lancet relacionado con este estudio, se destaca precisamente esto. “La baja eficacia en la prevención de infecciones asintomáticas con la variante B117 informada por Emary y sus colegas puede ser preocupante, especialmente en combinación con cargas virales más altas observadas en estos vacunados en comparación con los vacunados infectados con otras variantes”, subrayan los microbiólogos holandeses Rogier y De Jong, de la Universidad de Amsterdam.

¿Por qué es preocupante? Porque, según recuerdan en el editorial, los dos efectos deseables de las vacunas COVID-19 son:

  • prevenir enfermedades graves para reducir la mortalidad y aliviar la tensión en los sistemas de salud
  • prevenir la infección y la transmisión del virus para detener la pandemia.

el segundo objetivo, evitar la transmisión del virus, no se estaría cumpliendo. Al menos, en esta vacuna y frente a esta variante. En este coronavirus, el 80% de las infecciones, la gran mayoría, son asintomáticas. Y según este estudio, la vacuna apenas sería eficaz en esos casos, cuando se trata de la B117. No hay que olvidar, además, la elevada contagiosidad de esta variante.

“La mayoría de las vacunas en uso parecen conservar una eficacia significativa en la prevención de enfermedades graves causadas por las variantes emergentes”, aseguran ambos expertos en The Lancet. De hecho, la eficacia contra la covid grave que se ve en este estudio la consideran “un hallazgo importante para las regiones donde la B117 es ahora la dominante”, como es el caso de España.

Pero añaden: “Sin embargo, se presta menos atención a cómo se ve afectada la prevención de la infección y la propagación del virus”. Y ahí es donde los resultados del estudio les parecen “preocupantes”.

La eficacia en asintomáticos, clave para frenar la pandemia

El hecho es que todas las vacunas aprobadas hasta la fecha han sacado pecho frente a la variante británica, aportando estudios que respaldan su eficacia, en mayor o menor medida, si el vacunado se infecta con la B117. Pero todos se refieren a la covid sintomática, por lo que no se puede saber todavía si las vacunas frenan el contagio, algo clave para frenar la pandemia. Faltan datos al respecto de los asintomáticos. Y los que llegan, ahora, de AstraZeneca no son buenos.

Porque, como advierten en el editorial de The Lancet, “la replicación del virus en presencia de inmunidad parcial podría resultar en una evolución hacia el escape de la inmunidad inducida por la vacuna. Las reducciones en la eficacia de la vacuna generadas por las variantes circulantes podrían, por tanto, facilitar la aparición y propagación de variantes progresivamente resistentes, especialmente al retrasar o renunciar a las segundas dosis de vacuna, con posibles consecuencias para el control de la pandemia”.

El estudio que ahora se publica parte de los datos emergentes de un gran ensayo que está realizando el Reino Unido con la vacuna de AstraZeneca. Está en fase 2-3 ahora mismo, con más de 12.000 participantes, a los que se hace un seguimiento de un año, y se espera que concluya en septiembre. Hace un par de meses, los responsables de este estudio ya informaron de que la vacuna era eficaz contra la variante británica. Y anunciaron una eficacia algo mayor que la que ahora reportan sus colegas. Pero siempre con datos referidos a la covid sintomática. El editorial de The Lancet se cierra con un llamamiento. “El estudio COV002 sigue en curso. Estamos expectantes por conocer más datos, en este momento de ansiedad”.