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Netanyahu: “Mientras yo sea primer ministro, Irán no tendrá armas atómicas”

Bejamin Netanyahu
Bejamin Netanyahu

NIUS Diario

  • El premier israelí aseguró en una entrevista que la amenaza iraní acercó a EAU o Bahréin a Israel

  • Lo que hicimos (Trump y yo) fueron grandes cosas¨, afirmó el líder del Likud

  • Protector de Israel y liberador de su economía¨: así quiere ser recordado

A diez de las elecciones legislativas en Israel, las cuartas que se celebran en dos años, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha accedido a hacer algo que no le gusta: conceder entrevistas a medios de comunicación en un momento en el que las encuestas no le son favorables. La última fue esta semana para el diario hebreo The Jerusalem Post en el marco del Salón Internacional de Tel Aviv, una plataforma de eventos que acoge estos días un ciclo de conferencias relacionadas con los comicios del próximo 23 de marzo.

Durante media hora Netanyahu desgranó sus posiciones, algunas bien conocidas por votantes y detractores, sobre cuestiones como el programa nuclear iraní, las políticas del expresidente norteamericano Donald Trump, las relaciones con la actual administración de Joe Biden o la exitosa campaña de vacunación en Israel. ¨Israel saldrá de la pandemia antes que cualquier otro país del mundo gracias al pasaporte verde¨, afirmó Netanyahu.

Actualmente el país es líder mundial en la administración de vacunas: casi cinco millones de personas (más del 50 % de la población) recibieron al menos la primera dosis y otros cuatro millones cuentan también con la segunda. La tasa de morbilidad y las muertes siguen descendiendo en el territorio y, según las autoridades sanitarias, en cuestión de semanas el Estado hebreo habrá alcanzado la ansiada inmunidad de rebaño.

De símiles y pilotos

El líder del Likud aseguró que su siguiente objetivo en caso de ser reelegido primer ministro – sería la sexta vez – se centraría en relanzar una economía especialmente afectada por el desplome del sector turístico. Según datos del ministerio de Turismo de Israel, el número de visitantes que en 2020 cruzó sus fronteras cayó un 76% en comparación con el año anterior. ¨Soy el líder experimentado que ha sacado a Israel de las crisis antes, y los que se presentan contra mí no saben cómo hacerlo”, afirmó un Netanyahu autocomplaciente, generoso en el relatorio de sus logros. Netanyahu promete bajar impuestos para ayudar.

Para ello Benjamín Netanyahu, quien se comparó con un piloto experimentado a los mandos de la aeronave de la recuperación, aprovechó para denigrar durante la entrevista a uno de sus rivales políticos, el experiodista y líder del partido de centro Yesh Atid (¨Hay futuro¨), al que algunas encuestas dan hasta veinte escaños en las próximas elecciones. El Likud obtendría 28, ocho menos que sus 36 actuales, lo que le complicaría mucho aglutinar los suficientes apoyos para alcanzar la mayoría necesaria de 61 escaños en un Parlamento de 120.
¨Si tienes un avión que necesitas volar y eres pasajero, ¿a quién vas a dejar volar el avión?¨, preguntó Netanyahu, ¨al tipo que tiene experiencia, que tiene resultados comprobados, que es reconocido en todo el mundo por haber logrado este avance económico para Israel o alguien que no sabe ni cómo pilotar un avión?, se respondió. ¨Soy yo, o Lapid, o sus extraños copilotos¨, afirmó en referencia al posible pacto del centrista Lapid con los partidos de centro-izquierda y que contaría con el apoyo de la Lista Conjunta, formada por el Frente Democrático por la Paz y la Igualdad (Hadash), la Agrupación Nacional Democrática (Balad) y el Movimiento Árabe de Renovación (Ta’al).

Mansour Abbas, líder de la Lista Árabe Unida, formación que hasta hace poco engrosaba las filas de la Lista Conjunta – y que consiguió 15 escaños en los comicios de 2020 – decidió escindirse de la primera por la nueva dirección adoptada desde su liderazgo – contraria al ideario de la formación madre – y que pasa por la cooperación con un gobierno presidido por Netanyahu a cambio de concesiones civiles para los 1,7 millones de árabe-israelíes que viven en el país (casi el 20% de la población).

Ese apoyo, que debilita al bloque árabe, jugaría a favor del líder del Likud quien, según algunos analistas, habría maquinado una escisión que beneficia a su partido, el cual ha intensificado en las últimas semanas su campaña en el sector árabe-israelí, el mismo al que el mismo Netanyahu descalificó en los comicios de 2015 cuando la elevada abstención registrada horas antes del cierre de los colegios hacía peligrar su ventaja electoral. ¨Los árabes están acudiendo en hordas montados en autobuses a las urnas¨, dijo el entonces candidato en un vídeo colgado en su página de Facebook donde alertaba a sus bases, manifiestamente antiárabes y, a menudo, extremistas.

¨Irán no tendrá armas nucleares¨

La cuestión iraní, un tema que obsesiona a Netanyahu desde hace años, fue otro de los temas abordados durante la entrevista con el Jerusalem Post. El mandatario dijo que detener el programa nuclear de Irán era una de sus principales prioridades en un futuro y defendió su decisión de enfrentarse a la administración Obama contra el acuerdo nuclear de 2015. “Por lo que hice, Irán ha retrocedido durante años, y por lo que haré, nunca, nunca tendrán un arma nuclear mientras yo sea primer ministro”, aseguró.

Esa postura contra Irán es lo que, según Netanyahu, animó a Bahréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Marruecos o Sudán a normalizar sus relaciones con Israel. “Eso es realmente lo que los hizo acercarse a Israel¨, declaró. Sin embargo, el político no mencionó las importantísimas contraprestaciones ofrecidas por su entonces aliado, el expresidente Donald Trump, a esos países para que rubricasen los acuerdos de normalización con el Estado hebreo. Por ejemplo, la venta de medio centenar de cazas F-35 a los EAU – y que nos gustó en Israel – o el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara  Occidental, una cuestión clave para Marruecos.

¨Trump hizo grandes cosas¨

Preguntado por la controvertida figura de Donald Trump y su legado como presidente de Estados Unidos, Netanyahu dijo que reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán – cuya ocupación sigue siendo ilegal según el Derecho Internacional –  Jerusalén como la capital de Israel o promover la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán habían sido ¨grandes cosas¨ auspiciadas por el presidente republicano. ¨Por supuesto que lo acepté, ¡porque esa es mi política!¨, exclamó Netanyahu.

De su relación con el actual inquilino de la Casablanca, Netanyahu evitó mencionar las posibles tensiones con Joe Biden, destacando su relación de décadas. “Cuando trato con Estados Unidos, nuestro aliado indispensable bajo administraciones cambiantes, siempre recuerdo una cosa: represento al Estado de Israel. No represento los intereses republicanos, no represento los intereses demócratas, sólo represento los intereses israelíes¨, expresó.

Sin embargo, ni en el seno de su gabinete, ni en la oposición, pasaron desapercibidas las casi cuatro semanas – mucho más de lo habitual – que tardó Joe Biden en llamar a Benjamín Netanyahu tras haber sido investido como presidente de Estados Unidos. En cambio, el norteamericano sí tuvo tiempo de contactar con al menos once mandatarios mundiales antes de decidirse a llamar a Netanyahu, lo que fue interpretado en clave electoral por sus opositores: Biden no es Trump y las cosas no van a ser tan fáciles como con su predecesor, especialmente  en lo relacionado con el acuerdo nuclear que Biden quiere retomar entre Irán y la comunidad internacional.