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Iglesias exigió nacionalizar eléctricas y medios y Calviño amenazó con dimitir

La sesión vespertina del Consejo de Ministros que acabó decretando el Estado de Alarma en España se convirtió en una bronca monumental en la que la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, puso al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, de Unidas Podemos, contra las cuerdas de la dimisión. O dimite él o nos vamos nosostros, fue el envite de la vicepresidenta económica, que rechaza las medidas de nacionalización de eléctricas e intervención de medios de comunicación que exige el líder de la formación morada y socio de Gobierno de Pedro Sánchez, quien además, y según fuentes parlamentarias, busca tomar el mando de la Sanidad privada y excepciones para las autonomías «históricas» en la aplicación del plan.

Así, Calviño defendió a ultranza la moderación, las Cuentas Públicas, y minimizar la merma en los derechos y libertades fundamentales y públicas que suponen las nacionalizaciones que exige Iglesias. Algunos ministros más la secundaron en su demanda al vicepresidente segundo de abandonar o lo harían ellos. El sector calviñista se evidenció mayoritario en la reunión del Gabineteante un perplejo Sánchez, al que la crisis del coronavirus no sólo le desbarata su hoja de ruta sino que ahonda las grietas que ya viene mostrando la coalición con su socio Iglesias. Un Iglesias, por cierto, que acudió sin protección a la reunión presencial pese al positivo en coronavirus de su compañera, la ministra de Igualdad, Irene Montero.

Las disensiones crecen

La crisis del coronavirus ha destapado la mayor, aunque no la primera, discrepancia entre los miembros de la coalición de Gobierno. Primero, porque ningún Ministerio encabezado por Podemos pertenece a los considerados «autoridad competente» en los que puede deleglar el presidente del Gobierno durante el Estado de Alarma. Segundo, porque se discrepa en el seno de la coalición sobre el alcance del parón productivo, habiéndose departido incluso sobre si decretarlo al completo. Tercero, porque desde la cartera de Trabajo se pide una mayor protección a los trabajadores que pierdan su empleo o lo vean reducido. Fuentes conocedoras de la negociación trasladan a elEconomista que Unidas Podemos pide más medidas a Pedro Sánchez, en especial en materia de empleo.

Algo que concuerda con el malestar que ha suscitado entre las organizaciones representantes de los trabajadores el retraso en la definición del apoyo a los ERTEs.

Pese a que la comparecencia posterior al Consejo de Ministros se esperaba para el entorno de las 15h de este sábado, procedieron al primer receso pasadas las 15.30h y, en ese momento, el Gabinete sólo había abordado los siete primeros puntos de los veinte que constituyen el borrador del decreto que definirá el contenido del Estado de Alarma.

Por lo pronto, en el borrador del decreto, al que ha tenido acceso elEconomista, se designa como autoridad competente al Gobierno, encabezado por Pedro Sánchez, quien delegará en las carteras de Defensa, Interior, Sanidad, y Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, ocupadas respectivamente por Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska, José Luis Ábalos y Salvador Illa, lo que excluye a ministros de Podemos del órgano gestor del Estado de Alarma.

El retraso en la definición del apoyo a los ERTEs, una de las protestas de Podemos

Según ha podido saber este diario, la comisión delegada, que dirige la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ya vivió ayer una larga jornada en que las más grandes tensiones de la coalición empezaron a exacerbarse. La decisión de si parar o no la actividad productiva fue el centro de la discusión. En el borrador del decreto no se llega al extremo de un parón productivo, sino a una reducción a mínimos.

Otra de las disensiones surge por la insistencia desde la cartera de Trabajo, que dirige Yolanda Díaz, de lograr una mayor protección a quienes se queden en paro o vean reducido su trabajo, lo que supondría un fuerte desembolso para las arcas públicas al que se resiste tanto Calviño como la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero.