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El tratamiento HIIT a corto plazo tiene los mismos beneficios para la salud mitocondrial que el ejercicio moderado a largo plazo

Sesiones cortas de HIIT.
Sesiones cortas de HIIT.

A la hora de elegir un tipo de ejercicio, sobre todo al intentar adelgazar, tenemos varias dudas. En muchos casos, no sabemos si es mejor hacer ejercicios cardiovasculares a largo plazo, ejercicios de fuerza o los conocidos ejercicios de alta intensidad (HIIT). Lo cierto es que si no disponemos de mucho tiempo para dedicarlo a la actividad física, el ejercicio de alta intensidad tiene serios beneficios, pero queremos obtener resultados.

Sin embargo, estos no son los únicos beneficios de este tipo de ejercicio: según algunas investigaciones, podría acelerar su metabolismo, mejorar la salud del corazón y desgastar menos músculo, aunque debemos tener cuidado con la posibilidad de lesiones.

 

Una nueva investigación ahora muestra que HIIT en sesiones cortas puede tener tantos (o más) beneficios para la función mitocondrial como los ejercicios que requieren sesiones más largas. Antes de entrar a evaluar esta investigación, información importante es informar que se trata de una investigación limitada con una muestra considerablemente pequeña y que, por tanto, los resultados deben ser vistos con cautela.

 

 

Hiit

Para investigar este hecho, contaron con ocho adultos jóvenes que realizaron varios ejercicios de diversa intensidad. Inicialmente, tenían ejercicios de intensidad moderada que consistían en 30 minutos de entrenamiento continuo con un 50% de esfuerzo. Los ejercicios de intervalo de alta intensidad consistieron en cinco ejercicios de pedaleo de cuatro minutos con un 75% de esfuerzo y un minuto de descanso entre ellos. Luego hicieron cuatro sesiones de velocidad de 30 segundos de máximo esfuerzo y 4.5 minutos para descansar entre ellos. Luego, los investigadores midieron el gasto energético de los participantes y compararon los cambios mitocondriales en los isquiotibiales antes y después de los ejercicios.

Entre los resultados, encontraron que el ejercicio cambió una molécula de oxígeno que podría promover la función metabólica.

En cualquier caso, la muestra es muy pequeña y contaba solo con jóvenes adultos, por lo que es difícilmente generalizable y podría afectar a los resultados.  Tendríamos que esperar a que se hicieran investigaciones más completas  con el fin de confirmar o refutar estos resultados. De ser así, esto  significaría que podríamos elegir el tipo de ejercicio que más se adaptara a nuestras necesidades y obtener los mismos resultados en  cuanto a beneficios mitocondriales y metabólicos.