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El nuevo negocio en la calles de Venezuela: vender billetes de 1$ y comprar billetes rotos

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Ángel Rafael Cedeño – NIUS Diario

  • La escasez de dinero suelto en monedas estadounidenses está siendo aprovechada por comerciantes informales para acaparar y luego vender los billetes de un dólar

  • Se estima que el 85% de las transacciones en Venezuela se realizan en moneda extranjera

  • Analistas advierten de que el bolívar está en estado crítico y quedaría apenas como una referencia

Hay negocios exclusivos y otros raros que pudieran parecer incomprensibles en cualquier país, menos en Venezuela. La nación suramericana vive una acelerada y desordenada dolarización y a su vez enfrenta una aguda escasez de dinero suelto en lo que para algunos analistas es la mayor distorsión monetaria y cambiaría en la historia de este país.

En la entrada de la calle la Libertad, que conduce a un anárquico mercado informal en Petare, la favela más grande de Latinoamérica, se encuentra Carmen. Su voz se impone a las demás vendedoras. “Se compra y se vende dólar”, grita en su pequeño puesto en donde vende tomates, aunque ella misma reconoce que es lo que menos ingresos le genera.

El negocio de esta mujer de 45 años, y de otros jóvenes en Petare, es vender los billetes de un dólar. “Por 18 billetes de 1$ estamos recibiendo un billete de 20$, el cual estamos ganando dos dólares por cada 18 billetes de uno”, explica Carmen a NIUS, en medio de una sonrisa pícara, como si supiera que el negocio llegó para quedarse y ella va en la vanguardia.

Se estima que el 85% de las transacciones económicas en este país de más 32 millones de habitantes, se hacen en moneda extranjera, predominantemente el dólar. “En el día puede haber  una ganancia de 15 o 20 dólares depende de cómo se maneje, depende de cómo esté el movimiento en el día”, dice Carmen, mientras recibe un dólar por la venta de unos tomates.

Más arriba de la calle libertad, Luis Blanco, un comerciante formal de víveres, dice estar viviendo un calvario por la falta de efectivo que se ha agudizado en los últimos meses y es uno de los clientes regulares de Carmen. “Lo hago para solucionar a las personas y darle vuelto, perdemos dos (dólares) por un lado pero atendemos a los clientes ahí vamos poco a poco a poco”, dice Luis a NIUS, después de recibir 18 billetes de un dólar a cambio de un billete de 20; un porcentaje que considera “manejable” pues, en algunos sectores de Caracas como Catia, al oeste de la Capital, son  17 por 20.

“Tanto el billete de 1$ como el billete de 5$ y el billete de 10$ están muy escasos y a la hora de darle la vuelta a una persona, se pone bastante difícil”, dice Luis. “Perdemos mucha venta por eso, incluso, gente que se molesta con uno pensando que es que uno no lo quiere atender y no es así pues no tenemos una impresión de billetes en el país, lo que ha circulado es lo que  han traído de afuera”. Varias firmas económicas coinciden en que la masa monetaria en dólares que circula en Venezuela es de apenas 2 mil millones. Un país que ha llegado a recibir más de un billón de dólares en los últimos 20 años.

Petare

En la calle Libertad de Petare todos los precios están publicados en dólares, el bolívar es apenas una referencia. La mayoría de las personas que caminan en busca de una oferta, llevan dólares de forma visible en sus manos. El negocio del dinero suelto parece que apenas comienza.

Víctor, un pequeño comerciante informal quien dice tener más de 10 años trabajando en la calle, asegura que ya ni a través de los puntos de ventas recibe bolívares; aunque tampoco puede darse el lujo de poder comprar billetes de 1$ como lo hacen algunos comercios formales. En su caso, se han unido varios comerciantes y se prestan los billetes para no perder  las ventas.  “A veces nos ayudamos uno a otro”, dice.

Los consumidores

Jorge y su esposa consuelo son asiduos compradores en la calle Libertad de Petere. En el día de esta entrevista, han podido traer dinero suelto lo cual le permite no ser víctimas del “desorden” en que aseguran ha caído la economía venezolana. “No hay suelto para la moneda nacional pero tampoco hay suelto para el dólar, entonces qué pasa que si sales con 10 dólares a comprar estás obligado a gastarlo todo en un solo sitio”, dice Jorge. “Esto lo que está haciendo es que la economía vaya en declive”, afirma.

“Otra cosa, si el dólar está roto, está arrugado, no te lo reciben”, asegura Consuelo, para referirse a otros de los problemas que actualmente soporta el 20% de los consumidores. Ese es el porcentaje de la población que se estima, pudiera tener, de algún modo,  acceso a divisas en Venezuela. Más del 70 por ciento de la población venezolana vive en pobreza extrema, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi).

El origen del negocio

El fenómeno tiene su origen en Petare y otras zonas populares de Caracas porque en Venezuela, el comercio informal, en cierta forma, marca la pauta de lo que después regirá para los comerciantes formales, como explica a NIUS el economista Aaron Olmos. “Hoy por hoy la mayoría de la economía está informalizada, está depauperada y precisamente son ellos (los comerciantes informales) quienes tienen una suerte de termómetro de la situación real de la economía  del país”, sostiene Olmos.

Una economía que, según recuerda el también profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración( IESA), ha registrado tres años seguidos de hiperinflación y siete años de caída de su producto interno bruto. Una de las razones por la cual, asegura, cada vez más venezolanos buscan proteger sus ingresos en una moneda diferente al bolívar y sería una de las causas del fenómeno de la venta y compra de sencillo de dólares, que se ha venido popularizando en Venezuela.

viveres ofrecidos en dólares

“La moneda nacional, el bolívar, ha perdido la característica fundamental de cualquier moneda, unidad de cuenta, reserva de valor, y medio de cambio”, dice Olmos. “Hoy por hoy cualquier moneda distinta al bolívar es utilizada como moneda de pago de aceptación general como moneda de pago”, asegura.

Otras de las causas de la distorsión monetaria y cambiaria que vive Venezuela, según Olmos, es la incapacidad del Banco Central (BCV) para satisfacer la demanda de dólares. Señala que los pocos ingresos que registra el mercado de divisas del país corresponden a remesas y a intercambios de personas que ingresan por las fronteras con moneda extranjera.

“El BCV no necesariamente está haciendo política monetaria para corregir esto, no hay un plan o un marco de acuerdo económico que corrija esta cuestión y el venezolano de a pie ha tenido que echar mano de creatividad, porque hay que recordar que el dinero es una construcción social”, afirma Olmos.

El negocio de los billetes feos

En el bulevar de Sabana Grande, más hacia el centro de la ciudad, el negocio es la compra de los billetes rotos, deteriorados o “feos”, que por lo general son rechazados en los comercios de Venezuela. Una opción que toman muchos  para no perderlo todo, entendiendo que en esta nación no hay posibilidad de cambiarlos formalmente. De esta forma, desde hace seis meses se gana la vida Manuel, un joven caraqueño que dice concretar la venta de hasta 150 dólares diarios muy por debajo su valor real.

“Aquí en Venezuela se paga siempre en la mitad, si es de 100$ se da 50$ si es de 20 se da 10 y así sucesivamente”, explica Manuel a NIUS justo al frente de la casa de cambio para la cual trabaja. “Nosotros somos lo promotores, lo llevamos a la oficina ellos verán qué hacen con esos billetes hasta allá no sé yo“, dice Manuel.

En la misma esquina, Ángel,  otro “promotor”, ofrece más detalles del negocio, dice que lo importante es que no estén quemados y que hayan sido emitidos después de 1996. “Mientras menos se le ofrezca al cliente más nos queda a nosotros, por un billete de 1$ le damos 25 centavos a la personas”, dice Ángel.

Según indica el economista Aaron Olmos, quienes  promueven este mercado son aquellos comerciantes o particulares que tienen la posibilidad de enviar los billetes al exterior, para obtener  su valor original.

El bolívar, en estado crítico

Si bien constitucionalmente el bolívar es la moneda oficial de Venezuela, para el economista Aaron Olmos, en la calle, el venezolano se ha desconectado de su moneda por la escasez  de efectivo. Recuerda que hacia finales de 2020, del 100% de los bolívares físicos que circulaban en el mercado interno, solo el 2,15 correspondía a dinero físico. Además el bolívar se ha devaluado en un 20.000% frente al dólar en los últimos tres años, según reseñó la  agencia de noticias financieras Bloomber.

“Ya solamente con el hecho de que la relación de dolarización o de uso de otras monedas sea del 85% y que el venezolano promedio esté usando mayormente moneda de curso legal de otro país en físico, para hacer las compras de sus bienes y servicios diarios, eso te habla de quizá no de una muerte del bolívar, pero sí un estado de criticidad”, dice Olmos . “En términos de su existencia si el BCV no hace nada simple y llanamente quedará como un elemento de referencia”, afirma.

Dolarización no es la solución

Desde la campaña presidencial de 2018, en Venezuela se ha colocado de relieve el debate por una posible dolarización del país. Públicamente el propio Nicolás Maduro ha llegado a decir  que el uso del dólar en las transacciones del país había sido una “bendición” porque llegaba  precisamente cuando el bolívar atravesaba un período crítico que obligó a una reconversión monetaria que le restó 5 ceros a la moneda pero actualmente pulverizada por la inflación. “La dolarización de la economía es una válvula de escape necesaria y beneficiosa para la vida económica”, dijo Maduro en una oportunidad.

No obstante, para el economista Aaron Olmos, una dolarización por sí sola no solventaría  el problema estructural de fondo que es la baja producción del país. “Básicamente, el Banco Central tendría que reconocer el fracaso de la política monetaria del gobierno, el fracaso de los 22 años de gestión, porque terminarías tomando la moneda del país que adversaste durante muchísimos años”, dice.

Además, la administración del presidente Joe Biden, que considera a Maduro un “brutal dictador” como dijera el secretario de Estado,  Antony Blinken, primero tendría que levantar las sanciones que impiden a la Reserva Federal  de Estados Unidos establecer contratos con Venezuela para suministrarle divisas.