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El misterio de las focas decapitadas en las playas británicas

Misterio de las focas encontradas en una playa en Reino Unido
Misterio de las focas encontradas en una playa en Reino Unido

NIUS Diario

  • La aparición de varias focas sin cabeza y sin aletas en distintas orillas de Norfolk y Cornualles ha disparado las especulaciones

  • El Reino Unido tiene una población de más de 140.000 pinnípedos con el 40% de toda la población mundial de focas grises

  • Los pistoleros contratados por granjeros con cultivos de salmón son los principales enemigos de estos mamíferos

El descubrimiento de una foca sin cabeza en una playa de Crantock, en el condado de Cornualles, sudoeste de Inglaterra, ha provocado el malestar entre las personas que toparon con sus restos. Avisaron a la agencia gubernamental y pensaron que se trataba de un caso aislado, que la foca había sufrido un accidente en el mar al quedar atrapada con la hélice de una barca, o con alguna turbina acuática, o al ser mordida por un tiburón. Sin embargo, al día siguiente se informó de otros dos cuerpos mutilados de estos mamíferos en la playa de Norfolk, en el otro extremo de la isla de Gran Bretaña, en el este. Y luego encontraron un nuevo espécimen mutilado en otra playa. Todos los cadáveres coinciden en que tienen la cabeza y las aletas arrancadas. Esta coincidencia ha disparado la especulación de que la huella del hombre podría estar detrás de estas muertes.

Una de las personas que tropezó con una foca muerta, lo publicó en su cuenta de Facebook y en enseguida recibió la réplica de otro usuario que había tenido la misma experiencia. “Uno es casualidad, dos ya no”, dijo. Y avisó de la presencia de personas que se dedicaban a ir decapitando pinnípedos. Las focas están protegidas en el Reino Unido. Hay dos tipos principales: las focas grises y las comunes. Las grises se distinguen por tener cara de caballo, ojos grandes y largos bigotes. Hay contabilizados 112.000 ejemplares de este tipo en el país, un 40% de toda la población mundial. De las focas comunes hay unas 34.000, un 30% de toda la población europea de esta especie.

Son particularmente abundantes en las islas Hébridas, Orcadas y Shetland, en Escocia, y se pueden encontrar también en pequeños números en la costa de Gales, de Cornualles y de Norfolk. Es común en el Reino Unido dirigirse hacia alguna de las reservas de focas para poder contemplarlas, especialmente es esta época del año, en las dois semanas de vacaciones escolares de Pascua. Ahora esta experiencia puede convertirse en macabra si topan con la visión de los ejemplares tullidos.

Prohibido acercarse

Algunos expertos han opinado que no es extraño encontrar cadáveres mutilados. Dicen que tienen cuellos muy débiles y que, en ocasiones, cuando son arrastrados por el mar hacia la orilla, la fuerza y el peso de las olas termina por dejarlas sin cabeza. Pero en lo que llevamos de año han aparecido más ejemplares sin cabeza de lo habitual. Las focas tienen muchos enemigos. Uno de los principales es el virus PDV, un virus poco estudiado y que se conoce como la peste de las focas. En 1988 una infección masiva de este virus ya acabó con 18.000 ejemplares en todo el norte de Europa.

También están los pistoleros contratados por los granjeros que tienen cultivos de salmón ya que las focas representan una amenaza para el salmón. El Grupo de Protección de las Focas (SPAG) denunció que estos cazadores estaban liquidando a cientos de focas cada año con total inmunidad. Un estudio de la Universidad de St Andrews que intentaba desentrañar las causas de un incremento inusual de focas grises muertas con lesiones de médula espinal en 2015 concluyó que la principal causa no eran las hélices de las embarcaciones sino su propio instinto depredador. O sea, que se mataban entre ellas. Las conclusiones coincidían con otro estudio previo realizado en Alemania.

La aparición de los cadáveres decapitados ha coincidido con el aviso del gobierno para que durante estas vacaciones de Pascua la gente no se acerque mucho a ellas por todo el daño y la congoja que les pueden ocasionar. Las focas se enfrentan una extensa lista de amenazas que incluyen el cambio climático, la contaminación tóxica, redes de pescadores, colisiones con embarcaciones, plásticos y otros desechos marinos. Pero la perturbación de la interacción humana es un problema importante y creciente. Las focas son vulnerables a cualquier tipo de interacción humana, ya sea deliberada o involuntaria.

El triste final de Freddie Mercury

El gobierno pide a al público que se mantenga alejado de las focas y que utilice cámaras con zoom para fotografiarlas o binoculares para que no los puedan oler, oír o ver, y que lleven a los perros atados con correa. Recientemente la policía de Londres informó que había abierto una investigación por la muerte de una foca en una orilla del Támesis, junto al puente de Hammersmith. Fue atacada por un perro sin correa que se abalanzó contra el indefenso animal devorándole la aleta derecha y rompiéndole varios huesos. La foca, que era conocida como Freddie Mercury entre los locales y que vivía en aquella parcela de río deleitando a la gente con sus retozos, tuvo que ser sacrificada al llegar al veterinario. La dueña del perro, una importante abogada inglesa, enseguida pidió disculpas por el daño ocasionado y por llevar el perro sin correa y finalmente no fue procesada.

El gobierno también pide que no se alimente a las focas y que la gente se lleven toda la basura a casa. Advierte que las focas jóvenes son las más afectadas por este tipo de alteraciones y que es probable que solo el 25% sobreviva hasta los 18 meses de edad. “Si las personas hacen ruido o asustan a los animales vulnerables al acercarse demasiado, esto desperdicia su energía, lo que significa que los cachorros jóvenes luchan por salir del agua para descansar y digerir su comida”, avisa el gobierno.

La agonía de las hembras preñadas

También explica que las focas hembras se encuentran a punto de parir o acaban de parir en verano y acercarse demasiado o molestarlas puede provocar que entren en pánico y que se produzcan estampidas que terminen tanto las madres como con las crías, estrellándose fatalmente contra las rocas al intentar alcanzar el agua en su desesperado afán de llegar agua. El impacto en las focas también puede ser invisible al provocar que las madres no puedan acumular suficientes reservas de grasa y, en consecuencia, no puedan alimentar adecuadamente a los cachorros recién nacidos. “He visto focas desangrándose, aletas raspadas, garras arrancadas y barrigas cortadas que dejan rastros de sangre a través de las rocas después de una estampida. Las focas necesitan nuestra ayuda, así que, por favor, manténgase alejados y sujeten a sus perros con una correa”, pide Sue Sayer, portavoz de la Fundación de Investigación de Focas. Y añadió: “Si una foca te mira, es que ha sido alterada, y entonces tienes que alejarte más aún”. Mientras intentan dilucidar el misterio de las focas decapitadas.