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El Algarrobico, en pie 5 años después de la orden de demolición: el problema está bajo los ladrillos

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Marte Álvarez – NIUS Diario

  • Este 18 de febrero se cumplen cinco años de la sentencia del Tribunal Supremo que declaraba el terreno, en pleno Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, no urbanizable

  • Su demolición corresponde al Estado, mientras que el desescombro y restauración ambiental, a la Junta de Andalucía que ha destinado una partida de los presupuestos de 2021 a estas actuaciones

  • El proceso, sin embargo, no puede avanzar hasta que el gobierno andaluz tome posesión de las fincas sobre las que se construyó el hotel, en ejecución del derecho de retracto

Una veintena de plantas y 411 habitaciones se levantan impasibles en la playa de Carboneras, en terrenos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, en Almería. A 50 metros del mar, el Hotel El Algarrobico, calificado como uno de los mayores escándalos urbanísticos del litoral español, sigue esperando su demolición. Sus orígenes se remontan a 1987 cuando se aprueban las Normas Subsidiarias del municipio almeriense de Carboneras y declaran el terreno, sobre el que posteriormente se ubicó el hotel, urbanizable. Treinta y cuatro años después y tras decenas de denuncias, recursos y sentencias, sigue en pie.

Este jueves, 18 de febrero, se cumplen cinco años de la sentencia del Tribunal Supremo que declaró que el sector urbanístico sobre el que se levanta la edificación es un área medioambientalmente protegida del parque natural y, por tanto, no urbanizable. Entonces, ¿por qué sigue en pie esta mole de ladrillos? Un galimatías judicial tiene el proceso en punto muerto, aunque asociaciones ecologistas hablan de pasividad y falta de voluntad política. “Es lamentable que las administraciones se pasen la pelota y no asuman responsabilidades”, denuncian a NIUS desde Greenpeace Almería.

La demolición corresponde al Estado; el desescombro y restauración ambiental, a la Junta de Andalucía

Tras el compromiso adquirido en el Protocolo General de Colaboración firmado el 11 de noviembre de 2011, la demolición del hotel corresponde a la Administración General del Estado, mientras que el desescombro y la restauración ambiental, a la Junta de Andalucía, tal y como recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ya ha reiterado su voluntad de financiar “con la debida celeridad” la demolición del hotel y mantener así su compromiso. Eso sí, siempre y cuando la Junta disponga de los terrenos, propiedad de la promotora Azata. Y ahí está, ahora, uno de los escollos del proceso.

“Sin derecho de retracto no hay demolición”

A pesar de que el gobierno andaluz ha consignado en el proyecto de ley de presupuestos para 2021 una partida de 1,1 millones de euros destinada a estas actuaciones, para llegar a esto, la Junta debe antes tomar posesión de las fincas sobre las que se construyó el hotel en ejecución del derecho de retracto. Los servicios jurídicos han determinado la “conveniencia” de emprender el retracto de acuerdo al artículo 249.17 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

“Si no se ejerce el derecho de retracto, nadie puede demoler”, advertía la consejera de Agricultura y Medio Ambiente, Carmen Crespo. Por ello, la Junta ha decidido ejercitar la vía civil para lograr la inscripción en el registro de los terrenos a su nombre. Desde 2016, se han realizado varios intentos que no han dado resultado positivo para proceder por vía administrativa.

El Tribunal Supremo pide a Gobierno, Junta y Ayuntamiento de Carboneras informes mensuales sobre El Algarrobico

Mientras el tiempo sigue pasando y el hotel se mantiene en pie, se cumplen cinco años de la sentencia del Tribunal Supremo (TS) que declaraba la zona no urbanizable. El Alto Tribunal ya ha ordenado al Gobierno, a la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de Carboneras que le informen mensualmente sobre las actuaciones que están llevando a cabo para hacer cumplir las sentencias que apuntan la ilegalidad del hotel en el paraje de El Algarrobico y que derivan en su demolición.

La sala tercera del Supremo da respuesta así a un escrito que presentó Greenpeace en el que le instaba a intervenir ante el “desinterés” de las administraciones afectadas -Gobierno, Junta y Ayuntamiento de Carboneras– por “obedecer” todas las “resoluciones judiciales” en torno al hotel.

El Supremo indica, que una vez reciba los informes mensuales, acordará en respuesta al escrito de Greenpeace que reprocha que las resoluciones judiciales en torno a la ilegalidad del hotel no han tenido “efectos prácticos” sobre esta construcción y que recuerda que “la única medida judicial efectiva” que se ha tomado “hasta la fecha” es la paralización de las obras que ordenó en 2006 el Juzgado de lo Contencioso-administrativo 2 de Almería.

Construido al 94 por ciento y paralizado hace 16 años, El Algarrobico sigue manchando el paisaje del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. La mole, que soñó con ser hotel y que nunca debió de existir, se mantiene a la espera de una demolición que, cada vez parece más cerca, pero que nunca llega.