Periódico Información

El periódico de España

Antiterrorismo de la Guardia Civil detiene a un joven por la agresión de Alsasua

Los Servicios de Información se encargan de arrestar a quienes formaban parte del grupo de 20 jóvenes que la mañana del jueves rodeó, empujó y golpeó a dos agentes

El Servicio de Información de la Guardia Civil en Navarra -el departamento responsable de las investigaciones antiterroristas- ha detenido este viernes a un joven de Alsasua por la agresión contra dos agentes del instituto armado durante la madrugada del pasado 6 de diciembre. El detenido ha sido llevado a la Comandancia de la Guardia Civil de Pamplona, donde le tomarán declaración y, en principio, pasará a disposición judicial este sábado.

Según consta en el atestado, los dos agentes se encontraban en el pueblo cuando vieron cómo un grupo de vecinos cruzaba contenedores en la carretera y los volcaba en medio de la calla. Ante la comisión de estos actos vandálicos, los dos funcionarios se acercaron al grupo -conformado por una veintena de personas- con el fin de identificarles.

En ese momento, unos jóvenes comenzaron a rodear a los guardias civiles “en actitud agresiva“. Cuando los agentes tratan de pedirles el nombre, los componentes del grupo comienzan a empujar a los funcionarios con el fin de que estos no puedan cumplir con su labor. Para frenar esta agresión, uno de los uniformados saca la defensa extensible, aunque no llega a extenderla, porque uno de los jóvenes se la arrebata de las manos. Casi al mismo tiempo, otro llega por detrás y le propina un fuerte puñetazo por la espalda que provoca que el guardia se desplome en el suelo. Dos jóvenes han sido identificados y el que asestó el puñetazo ha sido detenido.

En ese momento, un tercero se acerca al agente tendido y le amenaza varias veces con golpearle con una botella que agarra con fuerza en su mano. Mientras esto ocurre, el compañero del guardia agredido pide refuerzos. A los pocos minutos, llega a la zona otro vehículo de la Guardia Civil con dos funcionarios más y un tercero de la Policía Foral. Para cuando llegan estos dos dispositivos, los jóvenes ya se han dispersado. En ese momento pasaban pocos minutos de las 6.30 horas de la mañana del jueves. Tras ser notificada la Comandancia de Navarra de los hechos que acaban de suceder, se pone en marcha un operativo de búsqueda de los agresores por parte de los Servicios de Información del cuerpo.

Estos últimos son los encargados de luchar contra el terrorismo y aún tienen fresco en la memoria la anterior agresión que sufrieron dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua. Los cuatro estaban tomando algo en un bar de la localidad en octubre de 2015 cuando un grupo de jóvenes comenzó a increparles y a golpearles insistentemente hasta dejar a uno de ellos gravemente herido. La investigación acabó con una decena de detenidos y un procedimiento judicial abierto en la Audiencia Nacional que durante meses dirimió sobre la posibilidad de acusar a los arrestados por un delito de terrorismo.

Al final, el Tribunal Supremo rebajó las penas impuestas por la Audiencia Nacional a los ocho condenados por las agresiones contra los funcionarios, que eran un teniente y un sargento de la Guardia Civil y sus parejas. En primera instancia todos ellos fueron castigados con penas de entre dos y 13 años de prisión por los delitos de atentado contra la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas. Tras sus respectivos recursos, el Supremo redujo las condenas a entre año y medio y nueve años y medio de cárcel. Antes del juicio, algunos se enfrentaban a 52 años de prisión -petición de la Fiscalía- por el delito de terrorismo, ilícito que la Audiencia rechazó que se pudiera contemplar, lo que ya rebajó considerablemente la pena para todos. En segunda instancia, el Ministerio Público renunció a pedirle al Supremo que se replanteara la condena por terrorismo.

El último episodio de agresiones a guardias civiles ha provocado las quejas de las agrupaciones profesionales, que han salido en masa a defender a sus compañeros. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha mostrado su “preocupación” por lo que considera un “rebrote de ataques a trabajadores del cuerpo (…) en toda España”. Recuerda la reciente agresión a un agente en Badajoz, pero matiza que el asunto de Alsasua tiene una especial “connotación”, ya que se trata de un “territorio donde los guardias civiles trabajan en un entorno marcadamente hostil”. “AUGC ha recordado en numerosas ocasiones que los trabajadores del cuerpo están lejos de poder llevar una vida con normalidad en Navarra y en el País Vasco”, afirman.

La Asociación de Suboficiales, por su parte, también ha emitido una nota de prensa en la que considera que el episodio de Alsasua no puede definirse como una “mera agresión o pelea de var”, sino que se trata de una “acción perfectamente organizada” para montar una “emboscada a los agentes”. Era un grupo numeroso con el fin de asegurarse el éxito y fue peligroso para la vida de los agentes porque podía provocarles lesiones graves, argumentan los suboficiales, que aseguran que no pudo consumarse la acción violenta “en su totalidad por la llegada de refuerzos, no por la voluntad de los agresores de desistir”.