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Los trombos asociados a AstraZeneca: qué síntomas deben preocupar a los que han recibido la vacuna

Se ha suspendido la administración de esta vacuna mientras se investigan varios casos de trombosis venosa cerebral
Se ha suspendido la administración de esta vacuna mientras se investigan varios casos de trombosis venosa cerebral

Irene Fernandez Novo – NIUS Diario 

  • La cefalea que provocan estas trombosis es distinta a la que puede generar la vacuna: intensa, invalidante, empeora al tumbarse y no responde a analgésicos

  • David Ezpeleta, neurólogo: “Es habitual que esta cefalea se construya en varios días y sea progresiva, que vaya peor día a día”

  • La incidencia de este tipo de trombos entre vacunados y no vacunados es similar, los médicos llaman a la calma de momento

Le acaban de poner la vacuna de AstraZeneca. Pasan unos días. Le empieza a doler la cabeza. ¿Es el dolor de cabeza normal y previsto entre los efectos secundarios de la vacuna o debe preocuparse? Vamos a tratar de explicarlo. Y para empezar, hay un primer dato importante. ¿Cuántos días han pasado desde la vacuna?

Si han pasado menos de 48 horas, no hay que preocuparse: el dolor de cabeza es uno de los efectos secundarios habituales. De hecho, es uno de los síntomas de que la vacuna está funcionando, es decir, está activando al sistema inmune. Si su dolor de cabeza no es tan fuerte como para ser invalidante, y se produce en esos primeros dos días tras ser vacunado, tranquilo.

El “otro” dolor de cabeza, que puede ir asociado a trombos que dificulten la circulación sanguínea en el cerebro, se desencadena más tarde, a partir del tercer día. Cuando el motivo es una “trombosis venosa cerebral”, la cefalea puede aparecer en cualquier momento entre el día 3 y el 14 tras la administración de la vacuna.

Cuando hay una trombosis de este tipo, la cefalea es progresiva”, explica el doctor David Ezpeleta, neurólogo y miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología (SEN). “Durante los primeros días, el cerebro tiende a adaptarse, pero cuando no lo consigue, se descompensa y aumenta la presión intracraneal es cuando se producen los síntomas. Esta cefalea es habitual que se construya en varios días y sea progresiva, que vaya peor día a día”. Por eso, se manifiesta más tarde.

¿Dolor de cabeza o ictus? Trombosis venosa cerebral

Pero esta no es la única diferencia. Son dolores de cabeza muy distintos. El que está asociado a estos casos de “trombosis venosa cerebral” tiene estas características.

  • Es intenso, persistente e incapacitante
  • No cede con analgésicos
  • Empeora al tumbarse (al aumentar la presión intracraneal)
  • Produce alteraciones visuales u otros síntomas neurológicos persistentes

Esto último es importante. El también neurólogo José Miguel Láinez, presidente de la SEN, explica que “en la gran mayoría de los pacientes, este dolor de cabeza va a acompañado de otros síntomas similares a los de un ictus (como déficits focales, pérdida de fuerza o sensibilidad mantenida, alteración de la marcha o alteración del lenguaje o habla, episodios confusionales, pérdida de visión…) que ayudan a diferenciar esta cefalea de un dolor de cabeza convencional. También puede ir acompañado de otros síntomas como vómitos, crisis epilépticas, o rigidez cervical”.

Puede confundirse con un ictus, por tanto, pero “los ictus son súbitos. Se rompe una arteria y, en cuestión de segundos, el dolor es intensísimo”, advierte Ezpeleta. Los síntomas de los que hablamos ahora, en cambio, son más graduales y pueden indicar que se está produciendo esa trombosis.

El Ministerio de Sanidad explica que todos los casos que se están estudiando son de “trombosis venosa cerebral (concretamente, trombosis de senos venosos cerebrales) asociados a una disminución del número de plaquetas en sangre”. Y este es otro dato importante, porque parece que aquí está la clave del asunto, lo que ha hecho saltar las alarmas.

Las plaquetas dan la alerta

“Lo más importante no es la incidencia, sino que esas trombosis están dando niveles de plaquetas muy bajos en todos los casos detectados, y eso es lo que se está estudiando. Hay que ver si existe, o no, algún mecanismo biológico por el que la vacuna pueda producir una disminución de plaquetas”, explica el doctor Ezpeleta.

De las trombosis que vemos habitualmente, un porcentaje muy muy pequeño puede asociarse a plaquetas bajas, pero ahora tenemos una acumulación de casos de este tipo de trombosis y todos con plaquetas bajas. Eso es lo que es inusual. Son pocos casos, pero suficientes para que un sistema de farmacovigilancia actúe y suspenda la vacunación mientras se estudian”.

César Carballo, médico y adjunto del servicio de Urgencias del Hospital Ramón y Cajal, lo explica así. Se trata de “un fenómeno de trombocitopenia trombótica (plaquetas bajas) que causa un aumento de trombos”. Pero no de cualquier trombo. El problema es que esos trombos en concreto, la trombosis venosa cerebral, son “una patología del sistema nervioso central muy poco frecuente en la población general”. Lo advertía este lunes María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española del Medicamento. Menos frecuente todavía es que vaya asociada a una bajada de plaquetas. Por eso preocupan.

La incidencia es similar

Los casos que se están detectando son muy pocos, pero se han producido en personas vacunadas y no está claro, de momento, si tienen o no relación con la vacuna. Se trata de 11 casos entre los 17 millones de vacunados con AstraZeneca en la UE y el Reino Unido. Sanidad asegura que “es necesario analizar estos casos para saber si además de haber una relación temporal con la administración de la vacuna, hay una posible relación causal”. De ahí que España, como otros países, haya decidido paralizar temporalmente la vacunación con AstraZeneca, hasta que quede aclarado este punto.

Pero ¿cuál es la incidencia habitual de este tipo de trombosis? Según datos de la SEN, su incidencia es en torno a 1-1,3 casos/100.000 habitantes al año. Y ¿cuál es la incidencia que se está viendo en personas vacunadas? Pues más o menos la misma.

Hay 11 casos notificados entre 17 millones de vacunados en Europa (UE y el Reino Unido). Pero todos los casos son en la UE, así que habría que analizar la incidencia en relación con las 6 millones de dosis de esta vacuna administradas en la UE. Carballo lo ha hecho, y lo explica. “Si hemos vacunado a 6 millones desde el 19/1/2021 (57 días), podrían esperarse unos 13,11 casos, es decir, estaríamos en los casos “esperados”. Es decir, con los datos actuales, la incidencia sería similar en personas vacunadas y no vacunadas.

“El problema no es la incidencia, es la bajada de plaquetas”, insiste Ezpeleta. “Es lo que da la alarma, porque eso sí que no es nada habitual. Que haya bajada de plaquetas, en estos casos, es un hecho excepcional, es lo llamativo y hay que estudiarlo. La incidencia es la esperada, pero trombosis más plaquetopenia no es lo habitual”, advierte el neurólogo.

Hay tratamiento y buen pronóstico

Sabiendo esto, la siguiente pregunta es obligada: si sufrimos este tipo de trombosis, ¿tiene tratamiento? La respuesta es sí. Siempre que se actúe a tiempo. Explican desde la SEN que “se trata de una emergencia neurológica, por lo que cuanto antes se trate al paciente, menores serán sus consecuencias”. ¿Y cuál es el tratamiento? “Suelen ser los fármacos antitrombóticos, aunque en casos más graves, la trombectomía endovascular y la trombólisis también son opciones que pueden resultar de mucha utilidad para eliminar el trombo”.

“Generalmente y, sobre todo si se trata a tiempo, los pacientes que padecen trombosis de senos venosos cerebrales tienen un pronóstico favorable. Solo en los casos graves en los que se demore el tratamiento, puede generar discapacidad o tener un desenlace fatal”, advierte Láinez. En España, según datos de la SEN, la recuperación tras una trombosis de este tipo es completa en aproximadamente un 80% de los pacientes, y solo un 5% desarrolla algún tipo de secuela severa.

En cuanto a si hay factores de riesgo para sufrir este tipo de trombosis, los neurólogos explican que “puede afectar a cualquier grupo de edad, aunque es ligeramente más frecuente en mujeres y pacientes jóvenes”. ¿Por qué? Porque “dentro de los factores de riesgo específicos por sexo están los anticonceptivos orales, el embarazo y el uso de las terapias hormonales”.

Hay otro aspecto, además de todo esto, que no habría que olvidar, como apunta el vacunólogo Carlos Rodrigo. La covid genera trombos. ¿Podría generarlos la vacuna? “La covid aumenta mucho las trombosis y las embolias, por lo que no sería inimaginable que las vacunas frente a esa enfermedad, que desencadenan una respuesta inmunológica, pudieran tener un cierto efecto trombogénico, aunque en mucha menor medida de lo que lo haría la propia enfermedad”.

Es sólo una hipótesis, explica Rodrigo, pero podría ocurrir “por el propio mecanismo de acción de la vacuna, que induce una respuesta protectora como la que produce el virus”. Pero, entonces, ¿ocurriría con todas las vacunas, no sólo con la de AstraZeneca? “Claro, pero es algo que aún habrá que estudiar”. La pregunta queda abierta de momento.

Calma, paciencia y prudencia

De momento, por tanto, toca esperar, mientras se estudian los casos concretos y se comprueba si realmente tienen relación con la vacuna. Porque de momento hay relación temporal, sí, pero se trata de ver si existe relación causa-efecto. La EMA lo está investigando y dará a conocer sus conclusiones este jueves. Mientras llega esa información, todos coinciden en el consejo a quienes se hayan vacunado con AstraZeneca: tranquilidad. “Pensar con criterios de frecuencia”, pide Ezpeleta. “Estar tranquilos, no pensar que te va a tocar la china”.

Carballo insiste en esto. “Hay que tener calma y prudencia. Y recordar que la gente se sigue muriendo de covid”. Las probabilidades de ingresar en la UCI o de fallecer por covid son mucho más altas, recuerda, que las de sufrir esta trombosis. “Incluso aunque se demostrara que hay relación con la vacuna, el riesgo de trombosis es infinitamente menor. ¿Es mejor no ponerse la vacuna? La de AstraZeneca te da un 70% de protección frente a la covid sólo con la primera dosis”, recuerda.

¿Y qué hacer si sufre los síntomas mencionados? El consejo es llamar al médico cuanto antes. Al margen de que haya recibido o no la vacuna. “A la gente le decimos lo mismo que le diríamos ante una cefalea de este tipo antes de la covid y de las vacunas. Ahora y en 2015 una cefalea con estas características es motivo de consulta médica urgente”, advierte Ezpeleta.

Lo que no hay que hacer nunca es automedicarse para tratar de prevenir que ocurra. Si usted se ha vacunado y ahora está asustado con lo que pueda pasar, tomarse una aspirina o cualquier otro medicamento no es la mejor idea. César Carballo hace mucho hincapié en esto. “No está indicado tomar NADA en prevención, ni aspirina, ni heparinas… NADA”, advierte en su cuenta de Twitter. Si comienza a notar un dolor de cabeza que no es el habitual, con los síntomas descritos más arriba, lo que debe hacer es llamar al médico. Cuanto antes.