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La crisis de la covid duplica el riesgo de precariedad laboral entre los jóvenes

Un joven pasa con una carretilla por una oficina de empleo de Madrid
Un joven pasa con una carretilla por una oficina de empleo de Madrid

NIUS Diario

  • Según un estudio de la Fundación ISEAK, “el aumento de la precariedad laboral es una de las cicatrices de la Gran Recesión de 2008”

  • Mujeres, menores de 20 años y trabajares de hostelería y construcción, los colectivos más afectados

Empezar a trabajar en años de crisis económica duplica las posibilidades de precariedad laboral en el futuro. Es una de las conclusiones del estudio ‘El efecto cicatriz de la precariedad laboral: ¿cómo afecta al futuro de la juventud en España?’, elaborado por la Fundación ISEAK y que ha analizado las horas trabajadas, el salario o el número de contratos, entre otros, durante los últimos 20 años.

“La actual crisis sanitaria seguramente tenga consecuencias laborales no solo en el presente sino también en el futuro de las personas jóvenes que intentan incorporarse al empleo en estos momentos”, asegura Lucía Gorjón. Esta investigadora de la Fundación ISEAK y una de las tres autoras del estudio subraya una de las conclusiones más destacadas que han encontrado: “empezar a trabajar en la recesión económica de 2008 duplica el riesgo de precariedad laboral si comparamos con las personas jóvenes que empezaron a trabajar unos años antes”.

La graves consecuencias de la precariedad

De hecho el estudio subraya que “el aumento de la precariedad laboral es una de las cicatrices que la Gran Recesión ha dejado sobre la población trabajadora” y destaca que es clave atajarlo de manera temprana: “puede evitar situaciones futuras de pobreza, desigualdad de oportunidades, baja natalidad (debido al retraso en la emancipación de las personas jóvenes) e incluso deficiencias en el sistema de pensiones”. Gorjón añade que es “con el paso del tiempo se incrementan las desigualdades y dejan una sociedad polarizada”.

Pero, ¿qué factores influyen en esa precariedad? Si se trabaja menos de seis meses al año a tiempo completo al inicio de la vida laboral, se multiplica por tres el riesgo de un empleo precario que si se trabaja todo el año. “Las personas más perjudicadas serán aquéllas que tenían un empleo temporal al iniciarse la crisis sanitaria”, explica Gorjón.

Evitar contratos a jornada parcial

Los colectivos más expuestos a esa precariedad son las mujeres, quienes empiezan a trabajar antes de los 20 años y los empleados de la hostelería o la construcción.

Pero hay más factores. Como tener un bajo muy salario. Quienes cobran menos de 6,7 euros la hora tiene más posibilidades de estancarse en esa precariedad laboral. ”Para salir de ella hay que intentar trabajar más horas, hay que evitar contratos a jornada parcial”, explica Gorjón. “En el medio plazo toman relevancia los salarios, por lo que hay que procurar no estancarse en empleos con bajos salarios”.

Salarios por debajo de los 8,7 euros la hora

En el estudio se pone de manifiesto que en los últimos años, alrededor del 40% personas con diez años de experiencia todavía no cuenta con salarios que superen los 8,7 euros la hora. El salario medio en España se situó en 2020 en los 24.000 brutos al año, es decir, casi 12 euros la hora, según el INE.

“Es fundamental que las personas jóvenes no abandonen los estudios por empezar a trabajar ya que esto les limita claramente notablemente la posibilidad de progresar en el empleo en el largo plazo, con alta probabilidad de quedarse estancados en trabajos precarios de por vida”, según la coautora.

Recuerdan además estas investigadoras que es muy importante para quienes se queden en paro que sean orientados y que reciban formación rápidamente. Finalmente, estiman que hay que evitar que los empleos a tiempo parcial sean ocupados principalmente por mujeres, porque eso conlleva más precariedad a medio y largo plazo para ellas.

Dos de cada tres jóvenes comienzan en empleos precarios

Los jóvenes son los más golpeados por la precariedad laboral. El primer año de su vida laboral, dos de cada tres jóvenes está  en una situación precaria y cuatro de cada diez están en una muy precaria. En el medio plazo, esa precariedad disminuye pero se estanca en el largo plazo.

Así entre el primer año y el quinto de haber encontrado el primer empleo, la precariedad cae un 45%. Entre el quinto y el décimo año el descenso es muy leve hasta situarse en el 30%.

Según Gorjón, “el estudio concluye que una mala situación laboral se arrastra en el futuro, especialmente si no se evita antes del quinto año de carrera laboral”.