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AstraZeneca vuelve, pero con dudas: qué hay detrás de los casos raros de trombosis

Vacunación con AstraZeneca en Italia
Vacunación con AstraZeneca en Italia

Diego Lillo – NIUS Diario

  • España recabará más análisis hasta la semana que viene para decidir si excluye algunos grupos de la reanudación de la vacuna

  • La vacuna es segura y los únicos casos que siguen generando dudas, muy pocos

  • Expertos de Noruega y Dinamarca tienen la hipótesis de que AstraZeneca puede inducir anticuerpos que atacan a las plaquetas

La vacuna de AstraZeneca vuelve, pero sin despejar dudas. La prudencia y la transparencia de un proceso de decisión retransmitido paso a paso han dejado, paradójicamente, un poso de desconfianza. Porque las incógnitas sobre las trombosis más enigmáticas no se han resuelto. Es más, ahora se admiten indicios que pueden apuntar como causa a la vacuna de AstraZéneca de una serie muy limitada de casos y que mantienen la incertidumbre, en particular, en torno a las mujeres jóvenes y a las personas que estén tomando medicamentos asociados a un mayor riesgo de trombos, como algunos anticonceptivos. De hecho, España se va a tomar hasta el miércoles antes de recuperar estas vacunaciones para analizar si conviene dejar al margen algún grupo de población hasta que haya más datos. Habrá que ver cómo hace mella la desconfianza en quienes vayan a ser citados los primeros para recibir una inyección que los expertos europeos y españoles consideran segura. Mucho más segura, desde luego, que exponerse a la covid.

Lo primero es identificar dónde quedan dudas. La agencia del medicamento europea (EMA) y su comité de seguridad (PRAC) ya tienen claro que la vacuna de AstraZeneca no supone ningún problema genérico de trombos. Incluso, como protege de la covid, que es una enfermedad que incrementa las trombosis, la vacuna puede ser positiva. Cien mil personas desarrollan algún tipo de trombo cada mes en Europa. Es normal que, por casualidad, alguno haya recibido la vacuna días antes. También parece claro que no hay que preocuparse por ningún lote en concreto de AstraZeneca ni por ningún tipo de incidente en el proceso de fabricación de algunas vacunas.

Sólo hay dudas con dos tipos de trombosis muy poco frecuentes

El cuadro clínico que aún requiere más investigación es mucho menos frecuente. Se trata de un tipo de dolencia más específica, con pequeños trombos diseminados por el cuerpo o bien con coágulos localizados en el cerebro, donde causan hemorragias. Y todo acompañado por una constante: el bajo nivel de plaquetas.

Son muy pocos casos: 7 de trombos diseminados por los vasos sanguíneos y 18 de hemorragias cerebrales en un total de 20 millones de personas vacunadas con AstraZeneca en la UE y Reino Unido. De los 25 afectados, 9 han muerto. Un número muy bajo, pero con una presencia en la población mucho mayor de lo habitual antes de iniciarse la vacunación con AstraZeneca.

  • Los casos de trombos diseminados por el cuerpo multiplican por 5 los que eran previsibles.
  • Los casos con hemorragia cerebral, casi se multiplican por diez.

Por eso admite la EMA que estos efectos “pueden estar asociados” con la vacuna. Además, la mayoría de las afectadas son mujeres menores de 55 años. Ahí están dos de las claves que se investigan:

  • La juventud. Este cuadro clínico es más frecuente en jóvenes, por eso incluso se apunta la posibilidad de que en Reino Unido haya menos casos porque se empezó a utilizar la vacuna con la gente más mayor, al contrario que en el continente, con países como España que aún reserva este medicamento para menores de 55 años.
  • Ser mujer. Los síntomas descritos son ya de partida, al margen de la vacuna, más frecuentes en mujeres (2,7 casos por 100.000 en España, frente a 1,3 para la población en general). Se trata de ver si AstraZeneca puede empeorar las cosas, teniendo en cuenta además que hay medicamentos como los anticonceptivos que también se han asociado a un mayor riesgo de este tipo de trombosis.

    Por eso, también se va a investigar el posible efecto concomitante de algunas medicaciones a la hora de excluir algunos grupos de la vacunación con AstraZeneca. Aunque también es cierto, como ha precisado la directora de la AEMPS, María Jesús Lamas, que las mujeres menores de 55 han sido las principales destinatarias de esta vacuna en Europa.

    “No hay nada salvo la vacuna que explique esta reacción”

    Los expertos europeos necesitan más información. Aún no han valorado, por ejemplo, las conclusiones de un grupo de médicos del Hospital Universitario de Oslo, que aseguran que los casos de trombos diseminados y cerebrales en tres sanitarios vacunados por AstraZeneca han sido provocados por la respuesta de su sistema inmune a la vacuna.

    “No hay nada salvo la vacuna que pueda explicar esta reacción inmune”, ha llegado a afirmar al diario VG el responsable principal de esta investigación y jefe médico del hospital, Pål Andre Holme. “Nuestra teoría es que estamos ante una respuesta inmune fuerte que tiene alta probabilidad de ser consecuencia de la vacuna”, asegura: “Son los anticuerpos específicos contra las plaquetas lo que puede provocar estos resultados, la medicación es la causa detonante”. El problema al que apuntan son unos anticuerpos concretos que actúan contra las plaquetas y desencadenan estos trombos.

    A esta teoría le llega cierto respaldo desde el Instituto Nacional de Salud Pública de Dinamarca, donde aseguran que sus investigaciones avanzan en la misma línea.

    Estas dudas aún no despejadas van a hacer que la EMA cambie el prospecto de la vacuna de AztraZeneca para incluir una advertencia sobre estos riesgos. Pero los expertos europeos recuerdan que son mínimos; con muertes que son, en términos estadísticos, casi una aguja en un pajar encontrada por un sistema de vigilancia muy potente. Todos los días mueren en Europa cientos de personas por la covid (algún día de estas semanas, hasta 2.500, ha recordado la directora de la EMA) y se podrían salvar con una vacuna. Un estudio francés reciente ha calculado que se salvan 15 vidas por cada 100.000 inmunizaciones. ¿A qué es razonable temer más?