La Zurich Marató de Barcelona ha sido testigo de un evento sin precedentes, donde la etíope Fotyen Tesfay Haylu, en su primera participación en una maratón, ha dejado una huella imborrable al registrar la segunda mejor marca mundial de la historia. Con un tiempo de 2h10’53”, Tesfay no solo se convirtió en la ganadora de la prueba, sino que también rompió el récord de la carrera barcelonesa, que anteriormente estaba en 2h19’53”, estableciendo un nuevo estándar para futuras competiciones. Este año, la maratón ha alcanzado un récord histórico de participación, con 32,000 atletas en la línea de salida, lo que añade un contexto aún más emocionante a la hazaña de Tesfay.
La etíope llegó a Barcelona con una impresionante trayectoria en media maratón, habiendo ganado en Berlín y conseguido un segundo puesto en Valencia, donde marcó la tercera mejor marca de la historia en esa distancia. Con expectativas elevadas, Tesfay decidió abordar su debut en maratón con una estrategia audaz, pidiendo a sus liebres que la llevaran a un ritmo de 1h06’ para la media maratón. Aunque este ritmo parecía ambicioso, Tesfay lo superó, mostrando un dominio excepcional desde el inicio de la carrera.
### Un Comienzo Arrollador
Desde el primer kilómetro, Tesfay mostró su intención de romper récords. Con parciales de 16:04 a los 5 kilómetros y 31:03 a los 10 kilómetros, ya había dejado atrás a su competidora más cercana, la keniana Joan Kiplimo, por más de un minuto. A los 15 kilómetros, su tiempo era de 46:22, y continuó acelerando, pasando los 20 kilómetros en 1h01’41”, lo que la colocaba en una trayectoria impresionante hacia el récord mundial. A medida que avanzaba, su confianza crecía, y aunque nunca antes había corrido más de 21 kilómetros en competición, sus sensaciones eran inmejorables.
Sin embargo, el maratón es una prueba que pone a prueba no solo la velocidad, sino también la resistencia. A medida que se acercaba al kilómetro 35, Tesfay comenzó a sentir el peso de la distancia. A pesar de haber mantenido un ritmo impresionante durante gran parte de la carrera, la fatiga comenzó a hacer mella en su rendimiento. A partir de ese punto, su cadencia disminuyó, y aunque sus liebres intentaron ayudarla, Tesfay tuvo que luchar contra el ‘muro’ del maratón, un fenómeno que muchos corredores experimentan cuando el cuerpo se siente agotado y la mente comienza a dudar.
A pesar de la lucha interna, Tesfay cruzó la línea de meta en 2h10’53”, logrando el mejor debut en la historia de la maratón. Aunque se le escapó el récord mundial por un minuto, su actuación ha establecido un nuevo estándar para las futuras atletas en esta distancia. Su éxito no solo resalta su talento individual, sino también la calidad del circuito de Barcelona, que ha demostrado ser uno de los más rápidos del mundo.
### La Carrera Masculina: Un Duelo de Estrategias
En la categoría masculina, la Zurich Marató de Barcelona también ofreció un espectáculo emocionante. Un grupo de cuatro liebres estableció un ritmo desde el inicio, con la intención de romper el récord de la carrera, que estaba en 2h04’13”. A pesar de algunos altibajos en el ritmo, lograron llevar a un grupo de favoritos a pasar la media maratón en 1h02’26”. Sin embargo, a medida que la carrera avanzaba, las liebres comenzaron a retirarse, y uno de los corredores que inicialmente había asumido el papel de liebre, el keniano Vincent Kipkorir, se encontró liderando la carrera en solitario.
Kipkorir mantuvo su ventaja hasta el kilómetro 32, cuando los favoritos comenzaron a alcanzar y superar su ritmo. A partir de ahí, la carrera se volvió más competitiva, con ataques y cambios de ritmo entre los líderes. Jonathan Korir, Abel Chelangat y Patrick Mosin comenzaron a distanciarse del resto, y la batalla por la victoria se intensificó. En el kilómetro 40, Chelangat lanzó un ataque decisivo, logrando una ventaja que lo llevó a cruzar la meta en 2h04’57”, aunque no logró romper el récord de la carrera.
El nivel general de la competencia fue notable, con nueve hombres terminando por debajo de 2h07’, lo que demuestra la calidad de los atletas presentes en esta edición. En el Campeonato de España, que se celebró simultáneamente, Ricardo Rosado se coronó campeón en la categoría masculina con un tiempo de 2h13’31”, mientras que Carolina Robles, en su debut, se llevó el título femenino con un tiempo de 2h24’58”.
La Zurich Marató de Barcelona no solo ha sido un evento deportivo, sino también una celebración de la resistencia humana y el espíritu competitivo. La actuación de Fotyen Tesfay y los hombres en la categoría masculina han dejado una marca indeleble en la historia del atletismo, y el evento ha reafirmado la posición de Barcelona como un destino de primer nivel para maratones en todo el mundo. Con un circuito rápido y un ambiente vibrante, la ciudad catalana continúa atrayendo a los mejores corredores del planeta, y el futuro de esta maratón parece más brillante que nunca.
