La Seguridad Social en España ha experimentado un notable incremento en su gasto, alcanzando los 12.392 millones de euros en los primeros once meses de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este aumento se ha visto impulsado principalmente por el incremento en el coste de las pensiones, las bajas laborales y el Ingreso Mínimo Vital (IMV). Según los últimos datos de Ejecución Presupuestaria, las pensiones, tanto contributivas como no contributivas, han sido responsables de 9.460 millones de este aumento, mientras que las prestaciones contributivas distintas de las pensiones han crecido en 2.276 millones, y el gasto en subsidios no contributivos ha aumentado en 656 millones.
El contexto en el que se produce este aumento del gasto es atípico, dado que los Presupuestos Generales del Estado han estado prorrogados desde 2023. A pesar de que el presupuesto de hace dos años preveía un gasto de 190.257 millones de euros para pensiones y subsidios, el gasto acumulado hasta noviembre de 2025 ha ascendido a 194.863 millones, lo que ha llevado al Gobierno a realizar modificaciones de crédito por un total de 34.904 millones hasta noviembre.
### El Impacto de las Pensiones en el Gasto
El principal motor del aumento del gasto en la Seguridad Social ha sido el desembolso destinado a las pensiones contributivas. En los primeros once meses de 2024, la Seguridad Social destinó 148.023 millones de euros a esta partida, cifra que se elevó a 156.446 millones en 2025, lo que representa un incremento interanual de 8.423 millones de euros. Además, las pensiones no contributivas también han experimentado un aumento, pasando de 9.758 millones en 2024 a 10.795 millones en 2025, lo que implica un incremento de 1.037 millones.
Este aumento en el gasto en pensiones se debe a varios factores. En primer lugar, la revalorización anual de las pensiones conforme a la inflación ha contribuido significativamente a este incremento. En segundo lugar, el número de beneficiarios ha aumentado, lo que también ha elevado el gasto total. Por último, el efecto sustitución, que se refiere a la entrada de nuevos pensionistas con pensiones medias más elevadas en comparación con aquellos que abandonan el sistema, ha jugado un papel importante en este aumento.
### Bajas Laborales y el Ingreso Mínimo Vital: Otros Factores de Presión
Otro aspecto que ha contribuido al aumento del gasto en la Seguridad Social son las prestaciones contributivas distintas de las pensiones, donde la incapacidad temporal se ha convertido en la partida dominante, concentrando el 77% del gasto total. Entre enero y noviembre de 2024, los subsidios contributivos alcanzaron los 19.208 millones de euros, cifra que aumentó a 21.484 millones en 2025, lo que representa un incremento de 2.276 millones. Dentro de este capítulo, las bajas laborales han pasado de costar 14.619 millones en 2024 a 16.607 millones en 2025, lo que implica un aumento de casi 2.000 millones.
En cuanto al Ingreso Mínimo Vital, el gasto asociado a estos subsidios ha aumentado de 5.482 millones de euros en 2024 a 6.138 millones en 2025, lo que representa un desembolso adicional de 656 millones. Sin embargo, a pesar de este aumento, diversos organismos independientes han señalado que el alcance del IMV sigue siendo limitado en relación con el número de hogares potencialmente elegibles. Según datos del Ministerio de Seguridad Social, este subsidio llegó a 799.553 hogares en diciembre, lo que se traduce en 125.824 prestaciones activas más que el año anterior. Sin embargo, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estima que el 55% de los hogares que podrían solicitar el IMV no lo hacen, lo que sugiere que, con una cobertura completa, el coste presupuestario sería aún mayor.
La situación actual de la Seguridad Social en España plantea importantes desafíos estructurales. A medida que el gasto continúa aumentando, el sistema se enfrenta a un desequilibrio que requiere atención urgente. La dependencia de las transferencias del Estado para financiar el sistema, que se sostiene cada vez más gracias a impuestos y deuda pública, es un aspecto que debe ser abordado para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la Seguridad Social. Según cálculos de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), el «déficit básico» de la Seguridad Social se habría situado en 69.783 millones de euros en 2025, lo que indica que el esfuerzo necesario para equilibrar las cuentas no se limita al aumento de la deuda registrado oficialmente, sino que también se apoya en una inyección anual de recursos públicos que eleva el agujero real del sistema hasta cerca de 70.000 millones.
En resumen, el aumento del gasto en la Seguridad Social en España es un fenómeno complejo que involucra múltiples factores, desde el incremento en el coste de las pensiones hasta el aumento de las bajas laborales y el gasto en subsidios no contributivos. La situación actual exige un análisis profundo y medidas efectivas para abordar los desafíos estructurales que enfrenta el sistema, garantizando así su sostenibilidad y capacidad para cumplir con las necesidades de la población.

