La reciente propuesta del Gobierno para nombrar a Teresa Peramato como fiscal general del Estado ha generado un amplio consenso, especialmente en el ámbito del feminismo. Su designación, coincidiendo con el Día Internacional contra la Violencia de Género, no solo es simbólica, sino que también refleja un compromiso renovado en la lucha contra la violencia machista en España. Con más de tres décadas de experiencia en el ámbito judicial, Peramato ha sido una figura clave en la defensa de los derechos de las mujeres y en la implementación de políticas efectivas para combatir la violencia de género.
### Trayectoria Profesional y Compromiso con la Justicia
Nacida en Salamanca en 1962, Teresa Peramato proviene de una familia trabajadora sin antecedentes en el ámbito jurídico. A lo largo de su carrera, ha ocupado diversos cargos que la han llevado a convertirse en una de las voces más respetadas en la lucha contra la violencia machista. Desde enero de este año, Peramato se desempeñaba como fiscal de Sala Jefa de la Sección Penal de la Fiscalía del Tribunal Supremo, donde fue ascendida por su predecesor, Álvaro García Ortiz. Este ascenso, sin embargo, no estuvo exento de controversia, ya que recibió el voto en contra de la Asociación de Fiscales, que se considera mayoritariamente conservadora.
Su carrera ha estado marcada por un fuerte compromiso con la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, buscando que la investigación de los delitos recaiga en el Ministerio Fiscal. Esta propuesta está en línea con la última reforma del Gobierno, que actualmente se encuentra en tramitación parlamentaria. Durante su tiempo como fiscal de Sala contra la Violencia sobre la Mujer, Peramato fue una defensora activa de la Ley de Libertad Sexual, conocida como la ley de ‘solo sí es sí’. A pesar de las críticas y el debate público sobre la ley, ella ha argumentado que esta no implica una rebaja generalizada de penas, sino que proporciona un marco más efectivo para juzgar la violencia sexual.
Peramato ha enfatizado la importancia de que las víctimas de violencia de género comprendan que ahora cuentan con una legislación que les ofrece más protección y recursos. En sus propias palabras, «las víctimas tienen que saber que ahora tienen una ley que les da muchos más medios, más estructura para protegerlas y la posibilidad de castigar sin necesidad de probar que hubo oposición o resistencia». Esta perspectiva es crucial en un momento en que la sociedad está cada vez más consciente de la necesidad de abordar la violencia de género de manera integral y efectiva.
### Enfoque Innovador en la Lucha Contra la Violencia Machista
Uno de los aspectos más destacados de la carrera de Peramato es su enfoque innovador en la investigación de casos de violencia de género. Ha abogado por que los fiscales consideren el contexto de violencia machista en casos de sustracción de menores, donde las madres a menudo actúan en un intento de proteger a sus hijos de situaciones de abuso. Este enfoque es fundamental para entender la complejidad de las dinámicas familiares en situaciones de violencia y para garantizar que se tomen decisiones informadas y justas en el sistema judicial.
Peramato ha estado involucrada en la creación de los primeros juzgados especializados en violencia de género, establecidos por la Ley de Violencia de Género de 2004. Su experiencia incluye haber sido la mano derecha de Soledad Cazorla, la primera fiscal de Sala contra la Violencia sobre la Mujer. Además, ha participado activamente en la elaboración de informes y recomendaciones para mejorar la respuesta del sistema judicial ante la violencia de género, incluyendo la necesidad de una mejor coordinación entre los servicios sociales y el sistema Viogen.
La fiscal ha sido clara en su postura sobre la importancia de investigar a fondo los antecedentes de violencia en los casos de agresiones. Ha señalado que es crucial que los juicios no se limiten a evaluar el último episodio violento, sino que también consideren el historial previo de abuso. «Cuando se detecta que hay actos de violencia previos, es importante que nada quede sin investigar», ha afirmado Peramato, subrayando la necesidad de un enfoque más holístico en la justicia penal.
La designación de Teresa Peramato como fiscal general del Estado representa un cambio significativo en la dirección de la Fiscalía y un compromiso renovado con la lucha contra la violencia de género. Su trayectoria y su enfoque innovador ofrecen la esperanza de que se implementen políticas más efectivas y se logre un avance real en la protección de las mujeres y la erradicación de la violencia machista en España. Con su liderazgo, es posible que se inicie una nueva era en la que la justicia y la igualdad de género sean prioridades en el sistema judicial español.

