Periódico Informacion

Una argentina da a luz en coma y despierta tres meses después

 

Amelia Bannan sufrió una grave lesión cerebral por un accidente de tráfico cuando estaba embarazada de seis meses

La argentina Amelia Bannan cumple hoy 34 años en la clínica donde acaba de salir del coma. La celebración tiene un invitado de honor: Santino, el bebé al que dio a luz en Nochebuena, pero que no conoció hasta tres meses y medio después, cuando el pasado 8 de abril despertó del accidente de tráfico que la había dejado inconsciente. “Estábamos en la clínica con Norma, mi otra hermana. Le contábamos cosas a Amelia y nunca teníamos respuesta, pero de pronto escuchamos un ‘sí’. ‘¿Amelia estás escuchando?’, le pregunté y volvió a decir que sí. Le pedí que me sacara la lengua y la sacó. Fue una emoción, me quedé sin palabras”, recuerda su hermano mayor, César Bannan, desde Posadas, capital de la provincia de Misiones (noreste).

Todo comenzó el pasado 1 de noviembre. Amelia se desempeñaba como policía en la localidad misionera de San Pedro. Estaba embarazada de seis meses y ese día tuvo un presentimiento. “No viajemos, si subimos a ese auto será solo para volcar”, le dijo a una compañera horas antes de regresar desde su comisaría hasta Posadas. Sus colegas la convencieron para que viajara con ellos, pero a medio camino recibieron un golpe por detrás, el conductor perdió el control y se estrellaron. Bannan sufrió una grave lesión cerebral y quedó inconsciente, pero el bebé que esperaba sobrevivió en su vientre y los otros cuatro ocupantes del vehículo salieron ilesos. Desde ese día, el feto se desarrolló con normalidad mientras su madre permanecía inconsciente, postrada en la cama de un hospital.

A finales de diciembre, Amelia abrió los ojos, movió las manos y aunque no era capaz de comunicarse, comenzó a tener contracciones. Como no dilataba, el 24 de diciembre le realizaron una cesárea de urgencia. “Nació en Nochebuena, fue un milagro”, asegura César. Santino pesó 1,890 kilos y permaneció un mes en la unidad de cuidados neonatales. “Nació y crece bien, no tiene una complicación de nada. Es un guerrero total”, afirma con orgullo de tío. Pero en esos primeros días, las débiles señales vitales de Amelia volvieron a apagarse y recayó en el coma. “Era desesperante. Todos los días era hablarle de cosas nuevas, acercarle al bebé, pero no había respuesta”, detalla, aliviado por “el segundo milagro” de haber visto a su hermana volver a la vida.

Una evolución rápida

La paciente mejora ahora con rapidez, según el fisioterapeuta que supervisa su rehabilitación, Roberto Gisin. “Primero decía sí y no, ahora está logrando contestar preguntas y responder consignas”, explica. Amelia ya puede darse la vuelta sola, mueve las cuatro extremidades y si no hay contratiempos, Gisin cree que volverá a andar en unos meses. Aún así, aclara que es aún “una paciente de riesgo” y es necesario avanzar con prudencia para evitar retrocesos, por ejemplo a la hora de recuperar la ingesta oral de alimentos, que durante cinco meses fue sustituida por una sonda.

Su familia es consciente del largo trabajo de recuperación que Amelia tiene por delante, pero celebran cada pequeño gesto. “Le dimos un chupetín (chupa chups) y lo lamió”, confiesa César. Su pareja, también policía, pasa todo el tiempo que puede con ella, pero su mayor estímulo es el bebé, al que besa y acaricia cuando puede tenerlo sobre el pecho, dos veces al día. En un primer momento no lo reconoció y creyó que era su sobrino. “Recuerda cada vez más cosas de su infancia, pero no el embarazo”, dice su hermano.

Aún es pronto para saber si el accidente le dejará secuelas, dicen los médicos, pero en su círculo íntimo rezan para que no sea así. César agradece las muestras de cariño recibidas y cree que la historia de su hermana puede ser inspiradora: “Tenemos esperanza y queremos transmitirla a los que atraviesan una situación similar. Ya vimos que los milagros son posibles, nunca hay que bajar los brazos”.

LOS TURCOS, DIVIDIDOS RESPECTO A LOS RESULTADOS DEL REFERÉNDUM

 

Los resultados del referéndum de este fin de semana, han dividido, aún más si cabe, a los turcos. A favor o en contra de la reforma constitucional, muchos aseguraban este lunes por la mañana que la victoria de Recep Tayyip Erdogan no está clara.

“No creo que este referéndum sea suficiente para realizar la reforma porque los resultados son casi similares. Está claro que una parte importante de la sociedad no acepta la consulta”, aseguraba un hombre en Estambul.

En Ankara, la división de opiniones respecto a los resultados también era patente esta mañana.

“Creo que nuestros votos han sido robados. Creo que la decisión de la Junta Electoral de aceptar papeletas sin validar a favor de la consulta después de que el AKP lo pidiese, es un verdadero escándalo. Estamos todos callados. El líder de la oposición debería dimitir porque no hace nada al respecto”, afirmaba una mujer.

“No sé que ocurrirá con el nuevo sistema pero yo estoy contenta porque la persona a la que yo apoyo será ahora un presidente con poder ejecutivo. Estoy contenta, espero que el nuevo sistema funcione”, decía una señora.

Tanto en Ankara como en Estambul ganó el “no” con pocas décimas por encima del 50%, algo llamativo en dos ciudades gobernadas por alcaldes del Partido Justicia y Desarrollo, fundado por Erdogan.

EL ATAQUE CONTRA LOS EVACUADOS EN SIRIA MATÓ A 68 NIÑOS

Más de la mitad de los muertos en el atentado del sábado a las afueras de Alepo son niños.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos asegura que 68 de las 126 víctimas mortales hasta el momento eran menores.

Ningún grupo se ha atribuido la matanza durante la evacuación en autobuses de varios miles de residentes de Fua y Kefraya- dos localidades de mayoría chíí, asediadas por grupos opositores- cuando se dirigían a territorios del régimen.

Las evacuaciones se reanudaron el domingo, con civiles procedentes de Madaya- localidad de mayoría suní, rodeada por tropas gubernamentales- realojados en la provincia de Idlib.

El pacto para las evacuaciones, con la mediación de Catar, prevé la salida de 30.000 personas de cuatro poblaciones asediadas.

Mike Pence contesta a Corea del Norte: “La era de la paciencia estratégica ha terminado”

El vicepresidente de los Estados Unidos Mike Pence ha asegurado este lunes que la “era de la paciencia estratégica” con Corea del Norte “ha terminado”, después de que este domingo Pyongyang volviera a realizar un lanzamiento fallido de un nuevo misil, y expresando así su impaciencia por la falta de voluntad del régimen norcoreano a deponer las armas nucleares y a renunciar a los lanzamientos de misiles. Pence ha visitado una base militar estadounidense en una de las zonas desmilitariazadas entre las dos Coreas, Camp Bonifas, dentro de la gira que está realizando por Asia y que le llevará en los próximos días a Japón, Indonesia y Australia. En dicha gira está contemplando de de primera mano las tensiones existentes en la zona, considerando una nueva “provocación” el comportamiento de Corea del Norte y asegurando que China deberá jugar un papel importante para presionar el desarme.

En esta línea, el vicepresidente estadounidense indica que EE UU va a buscar sus objetivos por “medios pacíficos o, en última instancia, por cualquier medio que sea necesarios” para proteger a Corea del Sur y lograr el equilibrio en la zona. Las declaraciones de Pence llegan unas horas después de que Corea del Norte volviera a realizar sin éxito el lanzamiento de un misil balístico, el cuarto en lo que va de año, y a algo más de una semana del 85 aniversario de su ejército.

REACCIONES EN LA REGIÓN AL LANZAMIENTO FALLIDO DE UN MISIL NORCOREANO

Lo intentó. Falló, pero lanzó un misil en plena escalada de tensión con EEUU. La decisión de Pyongyang coincidiendo con su festividad más importante, el día del cumpleaños de su fundador, ha disparado las alarmas en la región. El Gobierno de Corea del Sur convocó una reunión del Consejo de Seguridad Nacional en la que se condenaba con dureza la acción y en un comunicado subrayaba que el lanzamiento “es una demostración de la amenaza que supone para el mundo” el programa armamentístico norcoreano. Preocupación también desde la vecina China, que ha llamado a la contención ante el peligro real de que estalle una guerra entre la dictadura comunista y EEUU.
“No hay nada de lo que temer, es asunto suyo y no tiene nada que ver con nosotros”, opina un turista en la zona fronteriza.
“Para Corea del Norte, para la situación en la península coreana, para China, Estados Unidos, Rusia y Corea del Sur, esto no es nada bueno”, dice en cambio otro.
Pero si este último intento ya tuvo un precente el pasado 5 de abril, cuando Corea del Norte ya realizó otro lanzamiento fallido, quizá el de este sábado no sea el último órdago de Pyongyang, que el próximo día 25 celebra el 85 aniversario de la fundación de su Ejército y podría querer marcar la fecha con un nuevo alarde militar.

ROBOTS AL RESCATE

 

Esta escena de emergencia es sólo un simulacro. Estamos en Italia, en un centro de entrenamiento de bomberos. Pero hoy se ponen a prueba no las capacidades humanas, sino las de los robots. Su misión: ayudar a los equipos de salvamento.

Robots y drones son fundamentales en este centro de entrenamiento de bomberos cerca de Roma. En caso de accidente industrial o catástrofe natural, la colecta de información es esencial. Los robots pueden ser aliados importantes al respecto. Estos prototipos han sido desarrollados por científicos de un proyecto de investigación europeo

Dirigidos por control remoto, su misión consiste en explorar el escenario del desastre. Pueden crear mapas digitales del lugar en tres dimensiones.

“Los robots tienen un sensor láser que mide la distancia sobre un plano y establece así las dos dimensiones”, afirma Renaud Dubé, ingeniero en robótica. “Rotando el conjunto, logramos hacer un mapa realmente tridimensional. Casi siempre utilizamos simultáneamente dos o tres robots. Cada uno tiene uno de estos sensores. El objetivo es aunar todas las mediciones para tener una representación general del lugar en el que los equipos de rescate están actuando”, explica.

El objetivo final es evaluar los riesgos reales a los que los equipos de emergencia pueden verse confrontados y así proteger vidas. Científicos y bomberos trabajan codo con codo.

“Toda esta colecta de información es muy útil para nosotros”, asegura Emmanuele Gisi que trabaja como bombero desde hace años. “Es la primera cosa que debemos hacer cuando nos desplazamos a una intervención por la noche, o un día de lluvia y poca visibilidad. Estas informaciones nos permiten planificar nuestra actuación y garantizar la seguridad de los equipos de emergencia”, concluye Gisi.

Los robots pueden ir equipados con cualquier sensor que sea necesario para un siniestro dado; sensores de gas o de radioactividad, por ejemplo. Los robots tienen también brazos articulados para poder recoger muestras del suelo o del aire.

Para los equipos de emergencia, el principal desafío es optimizar la intervención entre máquinas y seres humanos.

“Hoy en día los robots están en todas partes. Pero hace falta que sean capaces de colaborar de forma adecuada con los humanos. Esta colaboración entre humanos y robots es algo que debe mejorarse, especialmente en situaciones de emergencia”, afirma la coordinadora del proyecto Ivana Kruijff-Korbayova, del Centro Alemán para la Investigación sobre la Inteligencia Artificial.

Los científicos ya ensayaron la tecnología existente en una situación real, tras el terrible terremoto que asoló Amatrice, en el centro de Italia, en Agosto de 2016.

Tras ser solicitados por bomberos y autoridades locales, los científicos desplegaron su flota de robots para constatar la extensión de los daños en el interior de dos iglesias del siglo XIV, las de San Fracisco y San Agustín.

“Fue una misión más bien difícil – dice el ingeniero informático de la Universidad de Roma Luigi Freda, “Las iglesias estaban en muy mal estado y los bomberos no podían entrar directamente e inspeccionar el interior. Primero entró un robot que exploró la parte posterior de la iglesia y luego entró otro que se dirigió hacia la parte delantera. Luego logramos que también un dron entrara en las ruinas desde arriba y filmamos todo el interior. Los datos recogidos nos permitieron obtener un modelo tridimensional”, – añade.

Las imágenes pudieron luego ser utilizadas por expertos para consolidar los edificios y comenzar las operaciones de protección de todo el patrimonio arquitectónico.

“Mi objetivo es ser capaz de desarrrollar un robot europeo de asistencia en caso de desastres que agilice las respuestas de los equipos de emergencia”, afirma la coordinadora del proyecto Inava Kruijff-Korbayova,

Equipos de salvamento y científicos deberán profundizar su cooperación para desarrollar unidades de intervención rápida que ofrezcan soluciones concretas en catástrofes de diversa naturaleza”.

La epidemia del primer mundo arraiga en España: “Me siento cada vez más sola”

 

Felicidad vive sola desde hace más de diez años, pero aún no se acostumbra. Cada mañana se levanta sobre las ocho, porque su sueño se ha ido reduciendo a medida que han crecido sus años. Se hace el desayuno y se toma sus pastillas con café mientras enciende la tele por primera vez en el día. Dormita hasta las 12 en el sofá, cuando se levanta a hacer la cama y pasa la mañana arreglando la casa. A veces se hace la comida, y otras, por no cocinar solo para uno, se compra algo en el bar de abajo.

Las tardes transcurren viendo la telenovela, haciendo crucigramas y arreglando las plantas de su terraza en Lavapiés. Algunas, menos de las que le gustaría, queda con alguna amiga a tomar un café o dar una vuelta el rato que le permitan sus piernas de 74 años. La mayoría de sus amigos y familiares se le han ido muriendo: “Yo antes nunca me sentía sola, siempre tenía alguien para hacer cosas”, cuenta con un deje portugués de su Braganza natal, la que dejó con 19 años para casarse con un madrileño. A Felicidad de las Gracias la soledad le ha ido acorralando; un día se encontró sin vida a la vecina de su izquierda, con la que compartía muchas tardes, y al poco tiempo, los olores y los bichos del piso de la derecha le alertaron de la muerte de su vecino, ocho días después de fallecer. Los dos también vivían solos.

Más de la mitad de la población siente soledad y cerca de tres millones viven solos porque no tienen más remedio

Cuando cae la noche llega el peor momento del día. Entonces, dice, “un bichito” de angustia se le cuela por el cuerpo y el vacío se apodera del salón en el que un día veía la tele con su difunto marido y sus dos hijos. No les ve desde Navidad y solo han hablado por teléfono en un par de ocasiones en este tiempo, a pesar de que viven también en Madrid: “No tienen tiempo para llamarme porque trabajan mucho y tienen su vida, yo lo entiendo”.

Para combatir esa sensación coge el teléfono y llama a alguien, “me está entrando”, les dice, y habla de todo, o de nada, por el gusto de compartir el tiempo. A veces también se sienta en su terraza, donde ve todo Madrid, y se queda contemplando las luces que salen de las casas: “Cada ventanita tiene sus alegrías y sus penas, como todo”. Entrada la noche, se mete en la cama a ver la tele hasta que el sueño la vence. “Y así siempre, cada día es igual que el anterior”.

Un drama que no entiende de clases

En España, cuatro millones de personas sienten soledad a menudo, de los cuales 3,3 millones viven solos porque no les queda más remedio: les gustaría compartir su casa con alguien, pero por circunstancias de la vida, no tienen con quién. La soledad se ha convertido en un problema social, como señaló el pasado Informe sobre el Estado Social de la nación, presentado este mes. “Es una bomba de relojería, es uno de los problemas graves de nuestra sociedad. Somos un país con buen capital relacional pero esto se está perdiendo poco a poco”, apunta Gustavo García, coordinador del estudio que presentó la Asociacion Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales.

Es un problema invisible que se esconde en la casa de nuestro vecino, en el amigo que se ha divorciado, o en el familiar que se ha ido a vivir fuera. Más de la mitad de los españoles aseguraron haber experimentado soledad en algún momento en 2014. Pero es un problema muy difícil de reconocer y detectar: “Hay más vergüenza para acudir a los servicios sociales a decir que estás solo que a decir que tienes hambre”, argumenta García. “Vivimos en una sociedad donde el síntoma del éxito es ser feliz, y reconocer lo contrario se ve como un fracaso personal, por eso cuesta tanto”, comparte Juan Díez, sociólogo y coautor del estudio ‘La soledad en España‘, uno de los pocos que aborda una problemática que según él “seguirá creciendo en los próximos años”.

Lo más duro es querer hacer algo y no tener con quién, este año he pasado las Navidades sola así que pedí trabajar para no pensar

Aunque asociada más a la gente mayor, la soledad no entiende de edad, sexo o de estatus social; cualquiera puede sentirla. De Alicia López, una dentista de 26 años nadie diría que se siente sola cuando cuenta risueña cómo hace dos años se mudó a Finlandia, en busca de una oportunidad laboral que no encontraba en su país natal. Vive en Teuva, un pequeño pueblo al sur del país con solo 5.000 habitantes. “Solo tengo dos amigos con los que quedar, y viven a 50 kilómetros, así que solo les veo de vez en cuando. El primer año tuve depresión, pero no me entendía con la psicóloga de aquí, así que empecé con una española online. Lo más duro es querer hacer algo y no tener con quién, este mismo año he pasado las Navidades sola así que pedí trabajar para no pensar demasiado”. Con el tiempo ha ido aprendiendo a convivir con el aislamiento, y se ha hecho a la idea de que es un precio que tiene que pagar por desarrollarse laboralmente. Una soledad, hasta cierto punto, elegida y a la que prefiere quitarle hierro. “Lo llevo un poco mejor pensando que he decidido yo estar así a cambio de unas buenas condiciones laborales, pero aun así hay momentos que se me cae el alma al suelo, sobre todo cuando veo algo que me recuerda a mis padres o mis amigos y me gustaría que esa persona estuviera aquí para compartirlo”.

Aunque el frío invierno finés no acompaña anímicamente, es en verano cuando más acusa la soledad. “Con el sol me apetece hacer salir a hacer cosas, disfrutar del tiempo, tomar algo, pero no tengo con quién”. Precisamente, varios estudios han señalado que es en verano y primavera cuando se producen más suicidios porque las personas con depresión se comparan con las que ven disfrutando del ocio estival en compañía.

Alicia pasa horas enganchadas a Skype, hablando con su novio o su familia “hablo con ellos más que antes, pero no es lo mismo”. Las redes socialescumplen un doble papel en este problema escondido: permiten a personas con dificultades sociales relacionarse mejor o mantener un vínculo como el de Alicia –de hecho su utilización es mayor entre las personas que viven solas que las que no-. Pero a la vez, y según el uso, generan una falsa sociabilidad, sobre todo entre los jóvenes, que en el momento de la verdad no ofrece compañía: “A veces tenemos amigos en la otra punta del mundo, pero no conocemos a nuestro vecino. Al final lo que importa es la proximidad, conocerse, y la calidad relacional; es la gente que vive cerca de ti, a la que ves, la que te hace sentir acompañado”, argumenta García.

Más mortalidad entre las personas solas

La soledad es un monstruo con muchos tentáculos. Uno de ellos es su impacto en la salud. Se ha demostrado que incrementa las probabilidades de mortalidad en un 26%, y está asociada al aumento de enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas, obesidad, y a una menor resistencia a infecciones, según estudios del psicólogo experto en la materia John Cacioppo de la universidad de Chicago. La explicación es simple: la soledad aumenta la tristeza y desciende la autoestima, por lo que la persona sale menos, se retrotrae, tiene menos ganas de hacer cosas y afecta al estado físico.

A veces tenemos amigos en la otra punta del mundo pero no conocemos a nuestro vecino

A nivel social, genera una gran exclusión, motivada por diversos factores. Losparados de larga duración son, por ejemplo, uno de los perfiles en riesgo de sufrir aislamiento por la baja autoestima y el descenso de poder adquisitivo. Radhames Vilorio lo sabe bien. Desde que se quedó sin trabajo hace cinco años ha visto cómo su vida social se resentía: “Me he ido distanciando de mis amigos porque no tenía dinero para salir a tomar algo o para pagar el billete de transporte, y claro, alguna vez pueden venir a tu casa, pero con el tiempo se cansan”, explica este mecánico dominicano afincado en Barcelona. “También tengo problemas con mi mujer porque vivimos muy precariamente, y eso también sale en las discusiones”, se lamenta. “No trabajar te desintegra socialmente, si no fuera por ella ya estaría viviendo en la calle”.

Pedro acabó así después de perder su trabajo como montador de stands en Ifema. Dejó de tener dinero para pagar la pensión en la que vivía y de la noche a la mañana se vio durmiendo al raso. Parco en palabras, cuenta que empezó a encerrarse en sí mismo en la calle. “Estar con gente en la calle solo te trae problemas, porque o beben o se drogan o te roban, así que mejor solo que mal acompañado”. Sebastián Galán, un voluntario de la ONG Desarrollo y Asistencia le visita todas las semanas en el centro social donde ahora vive, pero siempre le ve deambular solo por el centro: “Es muy solitario”. Las personas sin hogar son otro de los perfiles que más acusan la soledad: “Cada uno tiene una historia, aquí hay desde ingenieros, periodistas, abogados… pero todos tienen un común un desarraigo familiar, que viene antes o después de quedarse en la calle”, explica.

Otras veces es un impedimento físico el que rompe con las relaciones sociales. A Paco Chacón la vida le cambió en 2013, con dos ictus en unos meses que le han reducido la movilidad y le complican el habla. Tiene problemas para relacionarse con los demás y solo puede permitirse un paseo diario porque vive en un cuarto sin ascensor. Comparte casa con su hermano, con el que no tiene ninguna relación porque sufre una leve demencia. “Me siento muy solo, porque no tengo el apoyo de una familia con quien contar, hay momentos que me desespero, porque me gustaría contar con alguien que me acompañe al médico, a las gestiones, o simplemente a pasar un día diferente de paseo”, se lamenta.

Soledad y vivir solo no siempre van de la mano. El estudio de Díez y María Morenos demostró precisamente que se puede estar socialmente aislado y no sufrir soledad y estar socialmente acompañado y padecerla. De hecho, el 27% de los españoles que viven solos afirmaron no sentir soledad en absoluto y eran incluso más sociables que las personas que viven en compañía, frente al 53% que aseguraba haber tenido ese sentimiento en algún momento pese a convivir con alguien. “La peor soledad es la que se vive en compañía”, asegura Díez que diferencia en su estudio entre los “solos obligados” y “voluntarios”. En su opinión, la tendencia de las personas que viven solas seguirá creciendo. “Tiene que ver con el cambio en los estilos de vida, vivir en pareja, por ejemplo, cada vez se retrasa más. Además, antiguamente padres e hijos vivían en la misma ciudad o pueblo y era más fácil cuidarse o vivir juntos. Ahora muchos hijos se van a vivir fuera, a lo que se suma que la sociedad cada vez es más individualista”.

También la ciudad y su urbanismo influye en la exclusión social. Las personas suelen sentirse más solas en las grandes ciudades por varios motivos: desde los ritmos de vida, la falta de arraigo y la propia construcción de la ciudad que a menudo carece de zonas como parques o plazas que mejoren la convivencia. “En las grandes ciudades (…) las relaciones son superficiales, más impersonales, se tiene menos tiempo, se hacen menos cosas en común y se va perdiendo ese sentimiento de pertenencia a un grupo o a una comunidad”, señalan Díez y Morenos.

Los expertos coinciden en que las instituciones públicas deberían empezar a afrontar este “auténtico drama” como un problema social y poner medios para la reintegración de estas personas y la detección de personas en riesgo. Pequeños gestos hacen grandes diferencias, y ya existen iniciativas sociales que intentan paliar la soledad con distintos proyectos.

Felicidad se apuntó a uno de ellos hace un año, aconsejada por su médico de familia. Desde entonces Ana Morales, una galerista de 39 años, le da compañía y conversación una tarde a la semana a través de la ONG Amigos de los Mayores que pone en contacto a vecinos como ellas. “En una ciudad como Madrid no solo los mayores sentimos soledad, no conocemos a nuestros vecinos y si necesitamos un favor no sabemos ni a quién acudir”, explica Ana que se unió a esta iniciativa para sentirse útil. “Veo que ayudo a alguien solo con hacerle compañía, tan fácil como eso. Pero sobre todo porque cuando miro a Felicidad no puedo evitar verme ahí cuando sea mayor”. A su lado, Felicidad sentencia ante la joven compañía: “Ahora no os dais cuenta, yo tampoco me daba, pero a todos nos va a pasar, es ley de vida”.

AL MENOS 35 MUERTOS EN LA INUNDACIONES QUE HA SUFRIDO EL NOROESTE DE IRÁN

Las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales que han caído en el noroeste de Irán desde el viernes han dejado al menos 35 muertos. La mayoría de las víctimas vivían en las localidades de Azar Shahr y Ayabshir, en la provincia de Azerbaiyán Este.

Se estima que los daños causados por las inundaciones alcanzan los 1.300 millones de dólares. Las previsiones meteorológicas anuncian más lluvias hasta el próximo lunes.

Corea del Norte fracasa en un nuevo intento de lanzar un misil

 

 

Corea del Norte ha intentado lanzar un misil cerca de Sinpo, en su costa este, pero ha fracasado, ha informado el Ejército surcoreano. Por su parte, el Pentágono ha informado de que el proyectil, cuyo tipo y rango aún están siendo estudiados, ha explotado casi inmediatamente.

El Comando del Pacífico estadounidense ha detectado el lanzamiento a las 11 y veintiún minutos de la noche hora central europea. Ha señalado que Estados Unidos está completamente comprometido a trabajar estrechamente junto con Corea del Sur y Japón.

Los hechos tienen lugar un día después de que Corea del Norte celebrara el 105 aniversario del fundador del Estado, Kim Il-Sung, abuelo del actual líder Kim Jong-un.

El país asiático amenazó recientemente con un ataque preventivo contra Estados Unidos en caso de provocación después de que la Administración Trump enviara un portaaviones a la península coreana.

UN ATENTADO CONTRA UN CONVOY DE EVACUADOS DEJA DECENAS DE MUERTOS CERCA DE ALEPO

Siria se desangra ante la mirada impotente de la comunidad internacional. Entre 50 y 70 personas han muerto este sábado y un centenar han resultado heridas al explotar un coche bomba al paso de un convoy de evacuados en las afueras de Alepo. Compuesta por 75 autobuses y 20 ambulancias, la caravana transportaba a un lugar seguro a unos 5.000 residentes de Fua y Kefraya, localidades chiíes fieles a Bachar al Asad que han estado sometidas un largo y feroz asedio por parte de facciones islámicas e insurgentes. Su evacuación formaba parte de un pacto que también comprende la salida de combatientes y sus familias de las localidades rebeldes de Al Zabadani y Madaya, cerca de Damasco. Dos mil personas abandonaron Madaya el pasado viernes.

Mientras tanto, la guerra continúa. Vídeos colgados en redes sociales muestran supuestos bombardeos realizados esta semana por el régimen en Deraa y Harastra.